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El 16% de las clases en España se pierde en imponer orden

Falta de incentivos e indisciplina son las principales dificultades docentes

La falta de incentivos y el mal comportamiento de algunos alumnos son las cuestiones que más dificultan la efectividad de los docentes, según el informe publicado ayer por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sobre cómo perciben su trabajo los profesores de secundaria de 23 países (se han tomado datos de cerca de 90.000).

España es el país que claramente destaca por la formación continua de sus profesores: el 100% de los encuestados había hecho cursos en los 18 meses anteriores y, en general, están dispuestos a formarse más (la gran mayoría de docentes de todos los países están contentos con su trabajo y dispuestos a enfrentar los retos). Sin embargo, el 16% del tiempo de clase en España se pierde en imponer orden a los alumnos y otro 7% en tareas burocráticas, como pasar lista.

Los profesores españoles son los que más formación continua reciben

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No es el porcentaje más alto del estudio (en Brasil o Malaisia pasan el 17% del tiempo mandando callar), pero está por encima de la media (13%). En los países más disciplinados (Bulgaria, Estonia, Lituania y Polonia) dedican menos del 10%. En general, uno de cada cuatro profesores de todos los países pierde al menos un 30% de las clases en tareas administrativas o en lidiar con los alumnos que interrumpen.

La percepción docente del clima escolar es en España la peor de los países estudiados, aunque también destaca el estudio la especial autocrítica de los docentes españoles. El 60% de los docentes trabaja en un centro donde el clima no es adecuado, según sus directores (cuánto hay que esperar para que los alumnos se callen, que estén atentos a la explicación, las interrupciones o el ruido). En concreto, la indisciplina dificulta las clases al 70% de los docentes, un porcentaje muy parecido al de México, Italia, Eslovaquia y Estonia. Sin embargo, hay otras cuestiones que, para los directores españoles, lo dificultan más, por ejemplo, la falta de personal de apoyo: esto llega al 80% de los institutos.

En cualquier caso, más allá de los datos en bruto, el Informe internacional de enseñanza y aprendizaje (TALIS, en sus siglas en inglés) señala que en algunos países (Hungría, Italia, Corea del Sur, Polonia y Eslovenia) los profesores que creen en una enseñanza más participativa del alumno son más propensos a decir que el clima en clase es bueno. Mientras, los docentes que prefieren la transmisión directa de los conocimientos (el profesor enseña y el alumno escucha y aprende) tienden a ver más problemas de disciplina. Es el caso de Bélgica, Corea del Sur, Noruega, Polonia, Portugal, Eslovenia y España.

Además, no sólo los alumnos y los medios influyen. Según los directores del 39% de los docentes, la falta de preparación pedagógica dificulta bastante o mucho las clases (FETE-UGT pidió ayer más formación de este tipo). También lo hace que el profesor llegue tarde (34%) o falte (39%). Según la directora general de Evaluación y Cooperación Territorial, Rosa Peñalver, la falta de preparación pedagógica se resolverá con la sustitución del actual cursillo preparatorio por un master.

También admitió Peñalver que existe una falta de evaluación del trabajo docente. De hecho, el 45% de los profesores españoles no ha sido evaluado en los últimos cinco años, y apenas un 24% ha recibido evaluación externa (el porcentaje más alto, sólo detrás de Italia). Esto no sólo quiere decir que se trabaja a ciegas, sino que se pierde un importante resorte para mejorar la calidad de la enseñanza, recordó Ben Jensen, uno de los analistas del informe, que asegura que donde existen estas evaluaciones, los profesores lo ven bien. Tres de cada cuatro profesores de los 23 países dicen no recibir reconocimiento por mejorar la calidad de su trabajo o ser más innovadores; en España sólo se beneficia de esos reconocimientos el 20%. También asegura el ministerio que eso se solucionará con la implantación de estatuto docente, una promesa pendiente desde la anterior legislatura.

El informe señala asimismo que los centros españoles tienen muy poca autonomía (valorada según la capacidad de la dirección para elegir profesores, fijar su salario inicial o las subidas de sueldo), sólo por encima de Brasil, México, Turquía, Italia y Malaisia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de junio de 2009