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Reportaje:BARÓMETRO DE CLIMA SOCIAL EN ESPAÑA - JUNIO

Tabla rasa tras las elecciones europeas

Los ciudadanos creen que el resultado electoral apenas tiene consecuencias políticas internas y no supone un respaldo frente a casos como el de Camps

Metroscopia ha medido para EL PAÍS las expectativas económicas y políticas de la sociedad y el estado de opinión tras los resultados de las elecciones al Parlamento Europeo del pasado 7-J.

Nadie cree que la situación económica en España sea "muy buena". Literalmente, la casilla aparece en blanco en el sondeo sobre Clima Social en España encargado por EL PAÍS y realizado por Metroscopia esta semana. El pesimismo sobre las previsiones económicas aumenta como las cifras del paro, y casi el 80% de los ciudadanos cree que la situación es mala, o peor que mala. Además, casi tres de cada cuatro personas opinan que esa circunstancia ha tenido influencia en el resultado de las pasadas elecciones al Parlamento Europeo del pasado 7 de junio.

El PP ganó las elecciones europeas (las primeras que pierde Zapatero) por una diferencia de 3,7 puntos (23 diputados a 21). Así que ni moción de censura, ni elecciones anticipadas, ni excesivos cambios en intención de voto. El electorado parece ignorar ese supuesto punto de inflexión, ese inicio de cambio de ciclo político que vislumbra el PP tras su triunfo electoral. Más del 60% de los ciudadanos opina que el resultado no da pie a que el PP presente una moción de censura ni a que el Gobierno adelante las elecciones.

El apoyo a Zapatero sube dos décimas (43%), y el de Rajoy se mantiene (29%)

Más del 60% rechaza una moción de censura o adelanto electoral

Sólo aprueba la gestión de Chacón, De la Vega y Pérez Rubalcaba

El 56% considera mala o muy mala la situación política española

Pero incluso la estimación del voto del PP permanece prácticamente inalterable entre antes y después de la cita electoral. El PSOE pierde casi un punto respecto a mayo, pero el PP sólo gana una décima. La ventaja que tenía hace un mes se amplía en un punto cuando se pregunta por intención de voto en elecciones generales.

Ante la pregunta de ¿a qué partido es más probable que acabe usted votando [en caso de unas elecciones generales]?, la fotografía electoral se parece mucho a los resultados de 2008. El PSOE ganaría las elecciones con un 31,6% de los votos (en las generales de hace un año sacó el 32,7%) y el PP baja dos puntos y medio hasta el 27,6%.

Un cambio de tendencia quizá puede verse cuando se pregunta qué partido ganaría unas elecciones generales si se celebrasen mañana. El 50% otorga la victoria al PP, frente a un 32% que cree que ganaría el PSOE. Entre los votantes populares el entusiasmo se dispara hasta el 77%. Un tercio de los votantes socialistas también cree que ganaría el PP.

La interpretación de los resultados que hizo el presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, no parece ser compartida por una mayoría de los ciudadanos. Camps, junto al secretario general del PP valenciano, Ricardo Costa, y otros dos cargos, está imputado por delitos relacionados con la corrupción dentro del caso Gürtel, que actualmente investiga el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana. El 53% piensa que el arrollador triunfo del PP en esa comunidad (ganó 112.536 votos respecto a las europeas de 2004) no tiene nada que ver con un supuesto respaldo ante sus problemas con la justicia. Incluso entre los votantes del PP la cifra de escépticos asciende hasta el 57%.

En Madrid, donde hay tres diputados del PP imputados por la misma trama, este partido también ha aumentado su ventaja sobre el PSOE. Pero las urnas no absuelven a nadie. Los encuestados opinan que corrupción y voto no tienen nada que ver.

La crisis económica y la cifra de cuatro millones de parados, que ha pulverizado todas las previsiones del Gobierno (el viernes las modificó para darles un rumbo más pesimista), también está desgastando la imagen de su gestión, hasta el punto de que sólo la de tres de siete ministros es aprobada. Carme Chacón (con un 53%), Alfredo Pérez Rubalcaba (51%) y María Teresa Fernández de la Vega (50%) tienen una buena valoración ciudadana.

Pero cabe destacar que, en el actual panorama económico, tres miembros del Gobierno, entre ellos el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, mejoran en la valoración de su trabajo respecto a la última vez que Metroscopia preguntó al respecto, en mayo. La valoración de Zapatero sube dos puntos (hasta el 43%), como también sube la valoración ciudadana de Chacón y Pérez Rubalcaba.

El gran salto en valoración de los ciudadanos es para la labor de Francisco Caamaño, ministro de Justicia. Aunque una cuarta parte de los consultados afirma que no tiene elementos para valorarla, entre los que se mojan la aprobación sube seis puntos. En el caso de José Blanco, ministro de Fomento; y Manuel Chaves, vicepresidente tercero, su valoración desciende dos puntos pese a que llevan menos tiempo en el Gobierno que Caamaño. Ambos son los máximos dirigentes del PSOE junto a Zapatero. Ambos se llevan también la desaprobación más alta (un 24%) entre los que votaron al PSOE en 2008, según las conclusiones de Metroscopia. Pérez Rubalcaba, ministro del Interior, tiene la gestión mejor valorada (la aprueba un 36%) cuando se les pregunta a votantes del PP.

Entre los dos líderes principales, la gestión de Zapatero tiene más respaldo entre los suyos que Mariano Rajoy, presidente del PP, entre los populares: un 75% frente a un 65%. Un tercio de los votantes del PP afirma que desaprueba la forma de trabajar de su actual líder, que se ha esforzado esta semana por desmarcarse de la euforia de parte de su partido, que ha visto en el 7-J un descalabro del Gobierno como para pedir que se someta a una cuestión de confianza en el Parlamento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de junio de 2009