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Un acuerdo del que depende el apoyo catalán a los Presupuestos

Cinco días después de que el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) perdiera 200.000 votos en las elecciones europeas del 7 de junio, lo que atribuyó al retraso en el acuerdo sobre el modelo de financiación autonómica, y un mes antes de que venza el nuevo plazo que el Gobierno se ha impuesto para cerrar con las comunidades autónomas dicho acuerdo -el 15 de julio-, la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, puso ayer sobre la mesa, de una vez, una cifra, de 9.000 millones de euros, como recurso adicional del modelo de financiación. Con ello dio el pistoletazo final a la negociación de la financiación autonómica.

Tras sucesivos aplazamientos del acuerdo del modelo de financiación autonómica de casi un año -su primer plazo vencía a mediados de agosto del pasado año-, la situación empieza a ser preocupante para el Ejecutivo. La gravedad de la recesión económica, manifestada de manera cruda durante el otoño, permitió al Gobierno dejar en un segundo plano la financiación autonómica y que las comunidades autónomas y los partidos asumieran que la prioridad del Ejecutivo era responder con dureza a la crisis económica.

José Luis Rodríguez Zapatero incluso hizo un paréntesis las pasadas Navidades y trató de lograr un acuerdo en un tiempo récord. Aunque avanzó mucho con los presidentes de las principales comunidades autónomas -entre ellos Esperanza Aguirre, de Madrid, y Francisco Camps, de la Comunidad Valenciana, ambos del PP- en la renovación del modelo de financiación autonómica, no pudo cerrar la cifra de recursos adicionales, que se ha convertido en la piedra de toque del nuevo pacto.

El aviso de las europeas

Desde esas fechas, aunque las negociaciones entre la Generalitat catalana y el Gobierno central se han mantenido, de modo discreto, no ha habido avances sustanciales. La paralización objetiva ha aumentado la distancia de la Generalitat y de los partidos catalanes hacia el Ejecutivo de Zapatero y el resultado del partido socialista de Cataluña en las europeas ha hecho sonar las voces de alarma en La Moncloa.

Al fijar ayer una cifra la vicepresidenta económica, el Gobierno dio el impulso final a la negociación para que pueda cerrarse antes del día 15 de julio. Un acuerdo que el Gobierno requiere como condición necesaria para contar con el apoyo de ERC e ICV en una negociación de los Presupuestos difícil por la escasez de los socios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de junio de 2009