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ELECCIONES EUROPEAS

Rajoy prepara al PP para construir la alternativa pero sin precipitar los pasos

El líder monta un acto en Valencia para recordar el congreso y consagrar a Camps

Era su primera gran victoria nacional desde 2007, cuando ganó las municipales, pero ni siquiera así Mariano Rajoy lanzó las campanas al vuelo, y los suyos tampoco le siguieron en un entusiasmo que no va con el carácter pausado del líder del PP. Como estaba previsto, ni petición de elecciones, ni anuncio de moción de censura, ni siquiera augurio de que la legislatura será corta.

A Rajoy le gustan poco las fantasías optimistas, así que ayer, con un discurso muy calmado en el Comité Ejecutivo, dejó claro a los suyos cuál es la situación: el PP ha ganado unas elecciones importantes, lo ha hecho con comodidad, el Gobierno tiene problemas y está solo. Pero poco más. El PP no va a precipitar nada. "No es fácil gobernar sin proyecto y sin apoyos, pero ellos sabrán lo que tienen que hacer", explicó. O sea, que Zapatero se cocine a fuego lento en la crisis.

La reunión del PP fue de trámite, sin el líder valenciano y con Aguirre callada

Eso sí, Rajoy quiere sacarle partido a las elecciones y a su buen momento y por eso el sábado 20 de junio Ana Mato está organizando un gran acto en Valencia para celebrar que se cumple un año del congreso que reeligió al líder, y de paso encumbrar de nuevo al imputado Camps en su tierra y con Rajoy al lado.

Mientras llega ese acto, considera que lo que hay que hacer ahora, cuando las urnas le han dado la fuerza interna y externa para seguir, es concentrarse en hacer propuestas y dar una imagen de alternativa real, explicó, para prepararse para el momento de las elecciones. Los estrategas del PP creen que Zapatero querrá agotar la legislatura para esperar a la recuperación económica, por lo que Rajoy no tiene ninguna intención de precipitarse. Lo importante ahora, en lo que se va a concentrar, es buscar apoyos de CiU y PNV, pero no para una moción de censura, que nadie en el PP ve posible ahora, sino para ganar más votaciones al PSOE en el Congreso con propuestas económicas. "Los ciudadanos nos han pedido que lideremos un proyecto. Tenemos que hacer realidad la alternativa. Buscaremos los medios más útiles, forjaremos más acuerdos", se limitó a decir.

El líder del PP no desaprovechó, eso sí, la oportunidad para lanzar algún dardo envenenado al Gobierno -"Dicen que han perdido por la crisis, pero también dicen que la crisis es europea y mundial. Entonces ¿por qué no han perdido los otros Gobiernos europeos, los de Merkel, Sarkozy o Berlusconi?"-. Y de paso, lanzó un golpe al corazón del CIS, el instituto público que cada mes, cuando da a conocer, la valoración de líderes, hace mucho daño al PP porque Rajoy obtiene un resultado pésimo. "Debería intentar acertar", dijo tras el pronóstico de que el PSOE ganaría las europeas.

Tan pausado fue su discurso, que la reunión prácticamente murió ahí. No apareció ni siquiera el habitual coro de entusiastas para sacarle partido a una victoria que consolida el liderazgo de Rajoy y supone la aprobación definitiva de los exámenes parciales -gallegas, vascas y europeas- a los que tenía que someterse antes de que casi todo el mundo en el PP, como sucede ahora, creyera que efectivamente el líder será el candidato en 2012, por tercera vez.

La reunión, en lugar de ser de gran aclamación del líder, fue de trámite. Ausente por cuestiones de agenda Francisco Camps, el gran vencedor -15 puntos le sacó al PSOE en su comunidad- y silenciosa Esperanza Aguirre, sólo hubo un par de intervenciones. Antonio Basagoiti mostró su preocupación por los resultados de Iniciativa Internacionalista, que le podrían permitir llegar al Congreso en unas generales, y poco más.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de junio de 2009