Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
ELECCIONES EUROPEAS

Parlamentarios socialistas piden una reflexión sobre las causas de la derrota

Sectores del PSOE cuestionan los contenidos y estrategia de la campaña electoral

Dos días después de las elecciones europeas, en los distintos ámbitos socialistas empieza a cundir cierto desasosiego, no tanto por la derrota de esos comicios sino ante la incertidumbre de qué ocurrirá en el futuro inmediato. Esta impresión se expresó ayer en alto en la reunión del Grupo Parlamentario Socialista en la que varios diputados, desde diferentes perspectivas, pidieron "una reflexión" del porqué la mayoría de los abstencionistas pertenecen al cuerpo electoral que habitualmente apoya al PSOE. Estos parlamentarios pusieron voz a las dudas e incluso a la desazón que cunde en el Grupo Parlamentario Socialista sobre el incierto futuro a la vista de este resultado y la ausencia de estabilidad institucional.

El Gobierno catalán achaca la abstención a los incumplimientos del poder central

"El malestar es difuso pero extendido", reconoció un veterano parlamentario socialista. También hablaron Manuel de la Rocha, Juan Antonio Barrio de Penagos, en una línea similar, y Clementina Díez de Baldeón, Fátima Aburto, Herick Campos e Isabel Pozuelo, aunque los énfasis en las preocupaciones fueron de distinta índole. Barrio de Penagos pidió una reunión extraordinaria del grupo a principios del mes de septiembre para debatir y definir una estrategia que ofrezca estabilidad al grupo, señalan asistentes a la reunión.

El hilo conductor entre la derrota electoral y un debate sobre la estrategia parlamentaria e institucional lo encontraron estos parlamentarios con el siguiente planteamiento: si las elecciones se han perdido por la crisis habrá que intensificar el trabajo contra esta para que no ocurra lo mismo en los siguientes comicios.

"Doble estabilidad"

De la Rocha puso sobre la mesa la necesidad imperiosa del PSOE de encontrar una doble estabilidad: "Institucional y social". Para la primera, según De la Rocha y también Barrio de Penagos, se requiere que, cuanto antes, se acuerde el nuevo modelo de financiación autonómica para toda España y, claro, para Cataluña. De esa manera, la actitud de los grupos catalanes en la Cámara -ERC, ICV y CiU- podría ser más amable políticamente con la mayoría socialista, con vistas a los Presupuestos.

Estos parlamentarios, además, consideraron igualmente imprescindible que el Gobierno llegue a acuerdos con empresarios y sindicatos. Por un lado, se garantiza la paz social y, por otro, con el sello de los agentes sociales los grupos parlamentarios tendrán difícil no avalar en el Congreso los acuerdos que estos alcancen.

Pero ayer emergieron también las críticas a la campaña electoral que coordinó Leire Pajín. Los críticos con la misma reconocen que los cuatro millones de parados son la causa fundamental, pero también atribuyen errores en los mensajes de la campaña. Y llueven las comparaciones entre la veteranía de José Blanco y la falta de experiencia de su sucesora de Organización.

En los pasillos del Senado Blanco, en conversación informal con los periodistas, aseguró que en 2012 su partido ganará las elecciones y, además, él coordinará la campaña. Preguntado sobre si eso implicaba que no le había parecido bien la de Pajín, Blanco, alarmado, puso énfasis en asegurar que hablaba en broma y que no cuestionaba el trabajo de su sucesora. Tampoco hay unanimidad en la crítica a la campaña.

Para unos fue un error hacerse eco de los procedimientos judiciales contra el PP por los casos de corrupción, principalmente en Valencia, donde el voto socialista se quedó en casa y el del PP se disparó. Piensan que esto movilizó aún más a los populares. De la Rocha así lo dijo en la reunión del grupo y muchos otros lo comentaron después. Para otros, la campaña fue demasiado agresiva y esa dicotomía tan drástica entre derecha e izquierda no ha conmovido al electorado socialista.

En algunos sectores socialistas consideran que tanto Blanco como Pajín tratarán en breve de hacer gestos que desmientan una supuesta falta de acuerdo entre ambos sobre la campaña.

No será tan fácil disipar los problemas del PSOE en Madrid, y Valencia, dónde los pésimos resultados reavivarán el debate sobre el proyecto socialista en esas comunidades y sus liderazgos. Tanto Tomás Gómez en Madrid como Jorge Alarte, en Valencia, cuentan con el apoyo total de Zapatero, Blanco y Pajín, por lo que cualquier movimiento para desbancarlos está, en principio, condenado al fracaso. Pero habrá marejada con bastante seguridad.

En la reunión del grupo hubo un diputado valenciano, Herick Campos, que dejó la duda de si los parlamentarios y todos los cargos del partido habían cumplido con su obligación de estar en la calle -"aunque nos insulten o nos quieran romper la cara"- para explicar qué está haciendo el Gobierno. Y éste lo hace mal, según el juicio emitido por el Ejecutivo de Cataluña. Así lo sentenció ayer el portavoz del tripartito, el republicano Jordi Ausàs: "Está bien claro que los incumplimientos de las leyes no ayudan a la participación y contribuyen a la desafección política".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de junio de 2009