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De la Iglesia quiere dirigir la Academia

"Esto hay que cambiarlo; quiero recuperar al público y a la prensa", dice el cineasta

El cargo ha cobrado inusitada importancia desde que Ángeles González-Sinde lo abandonó para asumir la cartera de Cultura a principios de abril. Hay un gran reto en el horizonte: los últimos coletazos de la Ley del Cine, aprobada hace más de año y medio. Y para Álex de la Iglesia ha llegado la hora del compromiso. Al menos, así lo vive este realizador bilbaíno de 43 años. Estos días prepara su candidatura a presidir la Academia de Cine. De la Iglesia, que estará acompañado en la terna por la directora y actriz Icíar Bollaín y el director de producción Emilio Pina, tiene intención de presentar esta semana oficialmente su candidatura -el plazo finaliza el 27 de mayo-. Las elecciones se celebrarán el 21 de junio.

El director prepara su próxima película, 'La marca amarilla'

"Almodóvar no me ha prometido nada, pero si vuelve será conmigo"

Junto a los candidatos a las dos vicepresidencias de la Academia, el director de Los crímenes de Oxford hará públicas las líneas maestras de su programa. "Me siento parte de la Academia. Ha llegado el momento de pasar a la acción, de implicarse y colaborar para que el cine español tenga la imagen que se merece", ha reconocido De la Iglesia a este periódico, al ser preguntado sobre sus aspiraciones en la institución académica.

Firme e impetuoso defensor de la cinematografía española, Álex de la Iglesia, uno de los pocos cineastas que acude casi cada año a la ceremonia de los Goya aunque no tenga candidaturas a los premios y cuya figura no provoca rechazos en la industria, ha tomado la decisión tras las peticiones llegadas desde diferentes sectores profesionales de la Academia y también el visto bueno de la ministra de Cultura. "Mi principal objetivo es el de unir en la Academia a todos los que se fueron o están alejados de esta institución", añade el director, convencido de que el cine español vive uno de sus mejores momentos creativos, aunque esto no se traduce en su imagen pública. "Esto hay que cambiarlo. Es una gran contradicción. Tenemos directores de fama internacional y actores triunfando por el mundo entero que, sin embargo, no funcionan en casa. Quiero recuperar al público y a la prensa", explica enérgico.

Las elecciones para designar la nueva terna presidencial, en candidaturas cerradas, se celebrarán el mismo día en el que se procederá a la renovación de la mitad de la junta directiva, compuesta por dos vocales por cada una de las 13 especialidades, más el presidente y los dos vicepresidentes. Los académicos podrán ejercer su voto por correspondencia o personalmente en la Asamblea.

De la Iglesia ya ha compartido sus inquietudes con Pedro Almodóvar, que abandonó la Academia junto con su hermano Agustín en febrero de 2005, al no estar de acuerdo con el sistema de votaciones de entonces. "Pedro no me ha prometido nada, pero me ha dicho que si algún día vuelve a la Academia será conmigo", explica De la Iglesia, quien también quiere ponerse en contacto con José Luis Garci, que dejó la institución en enero de 1999 tras la polémica por las acusaciones de compra de votos para la gala de los Goya en las que su película El abuelo partía como favorita. David y Fernando Trueba son otros de los realizadores con los que el candidato a presidir la Academia ha reflexionado sobre su candidatura.

Está dispuesto a hacer todo lo imposible para llevar adelante sus propósitos, entre los que figuran también la lucha contra la piratería y la defensa feroz de los derechos de autor de los creadores. Sabe que no tiene tiempo, pero aun así intentará buscarlo. "Me apetece mucho. Quiero defender a la gente que vive del cine", añade el realizador que está en pleno proceso de preproducción de su próxima película, La marca amarilla, un proyecto internacional que rodará en el Reino Unido y en Alicante y para la que ya tiene confirmada la presencia de los actores Kiefer Sutherland y John Hurt.

Se le ve contento. Sentado en las escaleras del Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde estos días ha estado preparando un trabajo, no quiere olvidarse de los exhibidores y los distribuidores, dos de los sectores que "forman parte esencial del cine español": "Sin ellos estamos perdidos, los necesitamos como ellos nos necesitan a nosotros. Todos juntos lucharemos por el cine español".

Sin adversarios (de momento)

De momento, no tiene adversarios. El nombre de Álex de la Iglesia es de momento el único candidato a presidir la Academia. El plazo para recibir las candidaturas se termina a las 14.00 del próximo 27 de mayo. Dos días después, el 29 de mayo, se proclamarán las candidaturas. El actor Imanol Arias ha aparecido estos días como otro de los posibles candidatos en distintos círculos de la industria cinematográfica. No es la primera vez. "Es un rumor sin fundamento. Ya me lo han preguntado. Imanol no se ha presentado ni se va a presentar", señaló ayer a este periódico Jorge Daniel López, asistente personal del actor que ayer se encontraba trabajando en Valencia.

La Academia, que agrupa a unos 1.200 profesionales, nació en 1986 con el objetivo de impulsar la promoción nacional e internacional del cine español y la defensa de sus integrantes. Su primer presidente fue José María González-Sinde, padre de Ángeles González-Sinde, actual ministra de Cultura. Por la presidencia de la Academia han pasado Antonio Giménez Rico, Fernando Trueba, Gerardo Herrero, José Luis Borau, Aitana Sánchez-Gijón y Marisa Paredes. La última presidenta fue Ángeles González Sinde, que dimitió tras dos años y medio al frente para hacerse cargo de la cartera de Cultura. En la actualidad, es el productor Eduardo Campoy quien preside de manera interina la institución hasta las elecciones. Su presidente de honor es Luis García Berlanga. Los premios Goya son su mejor escaparate.

En enero de 2007, se inauguró la nueva sede de la Academia, un palacete situado en la céntrica calle de Zurbano de Madrid, un edificio de unos 2.000 metros cuadrados, que le han permitido la celebración de diferentes actos y proyecciones.

Ésta es también una de las apuestas de Álex de la Iglesia, si finalmente es elegido presidente. "Quiero abrir la Academia a la gente, que vean cómo funciona, que cada día puedan ir a ciclos de cine español o europeo, proyectar esas películas que ya no se encuentran...".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de mayo de 2009

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