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Bruselas castiga a Intel con una multa récord por imponer sus microchips

La Comisión Europea exige 1.065 millones de euros al gigante informático estadounidense, al que acusa de intentar expulsar del mercado al rival AMD

La Comisión Europea impuso ayer una multa récord de 1.060 millones de euros a Intel, el gigante norteamericano señor del 70% del mercado mundial de microprocesadores, por abuso de esa posición dominante. Alega Bruselas que la firma californiana concedió descuentos ilegales a fabricantes a condición de que no trabajaran con su rival, AMD, y que hizo pagos a fabricantes de ordenadores y a distribuidores para que obstaculizaran la comercialización de productos de la competencia. "Millones, millones y millones de europeos han sido víctimas de estas prácticas que reducen la competencia", aseguró Neelie Kroes, comisaria de Competencia. Intel lo negó todo y anunció que recurrirá la sanción ante el Tribunal de Luxemburgo.

Los servicios de Kroes comenzaron hace años a investigar las actividades de Intel entre octubre de 2002 y diciembre de 2007 y han llegado ahora a la conclusión de que "Intel abusó de su posición dominante", según la comisaria. Kroes subrayó que la Comisión no tenía nada contra la existencia de firmas grandes y dominantes, pero con un límite: "Intel rebasó la normal competencia de precios al conceder descuentos a los fabricantes a condición de que compraran todos o casi todos sus microprocesadores a Intel".

Además, el gigante de Santa Clara "hizo pagos directos a los fabricantes de ordenadores para detener o retrasar el lanzamiento de productos que utilizaban los chips de la competencia y para limitar su distribución una vez estaban disponibles", abundó la comisaria.

Una pinza anticompetitiva que Intel "intentó ocultar por todos los medios", según Kroes, por lo que muchas de las pruebas de la conducta sancionable no figuran en los contratos oficiales de la firma californiana. Lo que no ha impedido a la Comisión obtener por otros medios un amplio abanico de pruebas que se traducen en los 1.060 millones de multa (el 4,5% de sus ventas en 2008) anunciado por Kroes y en la exigencia de que Intel abandone tales prácticas. Para la comisaria no hay duda de que Intel recurrió a "medidas ilegales" para "proteger su parte del mercado en el momento en que su único rival importante, AMD, se presentaba como una creciente amenaza".

Bruce Sewell, vicepresidente y jefe de abogados de Intel, siguió en directo en Bruselas la comparecencia de Kroes y luego, en conferencia de prensa, lo negó todo. Negó "categóricamente" que Intel hubiera pagado a terceros por boicotear a la competencia, que las rebajas que se realizan habitualmente como estrategia comercial se ofertaran "a condición de que no compraran productos de AMD", y que se ocultara información. Si la Comisión no ha encontrado pruebas sobre actuaciones abusivas en los contratos "no es porque las ocultáramos, sino porque no hubo tales acuerdos", declaró.

Decisión comercial

Como Kroes se refirió explícitamente a la imposibilidad de encontrar ordenadores equipados con microprocesadores de AMD en la cadena Mediamarkt, Sewell explicó que tal ausencia podría ser una decisión puramente comercial de Mediamarkt. "La cuestión es si Mediamarkt ha sido forzada a comprar sólo productos de Intel. La respuesta es 'no'. Si quiere comprar AMD, lo puede hacer", alegó el abogado y vicepresidente. "Cualquier cliente que decide recibir todo el material de Intel debe de tener el derecho a hacerlo. Me parece muy extraño que se quiera forzar a una compañía a comprar productos de AMD". Lo que a Advanced Micro Devices (AMD), que denunció ante la Comisión las prácticas de Intel, le pareció extraño hace años es que en la ciudad alemana de Desde, donde tiene una planta industrial, no se pudieran encontrar ordenadores con sus chips.

Sewell secundó el comunicado emitido en Santa Clara por Paul Otellini, presidente de Intel, e insistió en que la Comisión pretende ignorar el resultado de una competencia feroz entre dos únicos competidores, que de forma natural deja fuera de juego en cada lance al perdedor. Por todo ello, Intel depositará la correspondiente garantía bancaria y la recurrirá. La multa supone un nuevo récord y supera la impuesta a Saint Gobain (896 millones) por crear un cártel y más que dobla la originalmente dictada contra Microsoft (497 millones en 2004) por abuso de posición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de mayo de 2009