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Reportaje:Alerta sanitaria

El dilema de la vacuna

La nueva gripe puede frenar los remedios contra la común

La primera línea de defensa farmacológica contra una posible pandemia son los antivirales -Tamiflu, Relenza-, que muchos países ya tienen almacenados justo por esa razón. España y Estados Unidos, por ejemplo, disponen de 10 y 50 millones de dosis. Pero el arma esencial a medio plazo es una vacuna. Los científicos ya han aislado el virus porcino H1N1 del brote mexicano, y esperan tener un prototipo dentro de dos semanas.

Pero el principal problema no es técnico, sino de gestión de la salud pública. La decisión de fabricar una vacuna antipandémica antes del comienzo de una pandemia comprometería la capacidad de producir la vacuna antigripal convencional. Y la gripe común mata a un millón de personas en el mundo cada año.

Los científicos esperan tener una cepa de referencia en dos semanas

El 90% de la vacuna de la gripe (estacional) lo producen 20 compañías de sólo nueve países. Su producción actual es de 500 millones de dosis de vacuna al año, y el mundo tiene 6.800 millones de habitantes. El sector estima que puede multiplicar su producción, pero aún así llevaría varios años satisfacer la demanda mundial en caso de una pandemia.

Los científicos de los CDC de Atlanta (la agencia de EE UU para el control de enfermedades) han utilizado muestras de personas contagiadas en México y Estados Unidos y han empezado a cultivar el virus. Esperan tener una "cepa de referencia" en dos semanas. Ése es el prototipo de vacuna que entregarán a las compañías productoras interesadas en su desarrollo, como la francesa Sanofi-Aventis, la suiza Novartis, la británica GlaxoSmithKline, la australiana CSL y la norteamericana MedImmune, que ahora es parte de AstraZeneca.

Los genes de la cubierta externa del H1N1 porcino se mezclarán con los otros genes de una cepa máster que se usa habitualmente para hacer las vacunas de la gripe convencional. El resultado es una vacuna contra la nueva gripe: un virus que no es letal, crece bien en huevos de gallina e induce anticuerpos contra el H1N1 porcino.

Las vacunas de la gripe son virus que se cultivan en embriones de pollo, es decir, en huevos de gallina fertilizados. Los laboratorios tardan ahora seis meses, pero los dos primeros se van en mezclar el virus estacional (ocho genes) con la cepa máster (otros ocho genes) y buscar el prototipo deseado entre las 256 combinaciones posibles.

Las técnicas genéticas sirven para acortar el tiempo. Permiten construir el virus directamente, en dos semanas. Una vez reconstruido, el virus prototipo debe ser cultivado (un mes) y sometido a un ensayo clínico de seguridad (dos meses). Si el virus se ha seguido cultivando en ese tiempo, el proceso completo puede acortarse de seis a cuatro meses.

La compañía MedImmune, de Gaithersburg (EE UU) utiliza las técnicas genéticas. La firma vende una vacuna intranasal para la gripe común, y también tiene un acuerdo con el Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de EE UU para desarrollar una contra el virus de la gripe aviar H5N1.

Según un informe genérico de la OMS, "la experiencia indica que, en caso de pandemia, los países fabricantes probablemente satisfarán plenamente su demanda nacional de vacunas antes de liberar suministros para el mercado de exportación". España no está entre los fabricantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de abril de 2009