Crítica:LOS LIBROS DE LA SEMANACrítica
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El tiempo de Marsé

"Qué quieres, yo todavía me tomo la cavernícola molestia de reemplazar una coma por un punto y coma", responde el escritor Luys Forest a su sobrina Mariana en el capítulo 20 de La muchacha de las bragas de oro (1978), novela repleta de referencias metanarrativas válidas para las del propio Juan Marsé, quien acaba de revisar y corregir La oscura historia de la prima Montse (1970), como en anteriores ocasiones lo hizo con Últimas tardes con Teresa (1966), Si te dicen que caí (1973), El embrujo de Shanghai (1993) y algunos cuentos.

La discreta recepción crítica que en su día obtuvo, y en general la escasa atención que, en el conjunto de los estudios sobre Marsé, se ha prestado a La oscura historia de la prima Montse, posiblemente obedezca a que suele leerse demasiado pegada a Últimas tardes con Teresa, debido a los lazos argumentales, temáticos y estilísticos que hay entre ambas. Su protagonista, Montse Claramunt, es una visitadora, una joven de la buena sociedad barcelonesa que se dedica a las obras de caridad, como visitar y confortar a los presos. A ella acude la Jeringa para hacerle llegar un paquete a Manolo Reyes, el Pijoaparte, encerrado en La Modelo, y de paso pedirle a la señorita que cuide de él. Con el tiempo, ya fuera de la cárcel, surge el amor (más en Montse que en Manuel) y la historia -tejida de intereses, cinismo e inmoralidad- se ensombrece y enturbia hasta llegar a un final tan sórdido como trágico.

Prosigue Marsé narrando el conflicto y la brecha entre las clases sociales y prolonga su severa crítica a la burguesía catalana, centrada ahora en el sector de los ricatólicos; desenmascara, mediante la ironía y el sarcasmo, los tapujos y el falso progresismo de los Claramunt y compañía; denuncia la religión organizada; pulveriza sus ritos en tres soberbios capítulos que narran, en clave de parodia grotesca, unos ejercicios espirituales a los que asiste Manuel; y evidencia las obscenas relaciones que se establecen entre la cultura y el poder, mostrando cómo una sociedad fabrica a sus intelectuales a partir de "el Dirigente" Vadó Vilella (ejemplo de arribista triunfante y prueba de que el cerrado mundo de los Claramunt no está del todo a salvo de las ambiciones de según qué elementos, como este trepa catalán y catalanista).

Releída desde la posterior trayectoria de Marsé, advertimos el lugar destacado que en ella ocupa La oscura historia de la prima Montse, porque esta primera mirada al mundo parroquial de los años cuarenta y cincuenta tiene un espléndido desarrollo en Si te dicen que caí, al ser escenario central de los juegos de los golfillos kabileños, que con sus aventis instalan "un sueño rutilante allí donde la realidad seguía siendo dura y difícil". El núcleo de la aventi -ese continuo inventar y contar distintas versiones de un mismo suceso- lo ensaya Marsé en La oscura historia de la prima Montse, que también anticipa otros rasgos de Si te dicen que caí, como el relato marco o el doble plano temporal que se va alternando, ya que la tragedia de Montse la rememoran, evocan, imaginan, completan y cuentan su hermana Nuria Claramunt y su primo Paco Bodegas -otro semicharnego que prefigura al protagonista de El amante bilingüe (1990)-, cuando en 1968 -ocho años después de los sucesos- éste regresa a Barcelona por motivos de trabajo y ambos reanudan unas relaciones amorosas iniciadas en la adolescencia y proseguidas en las escapadas de ella a París: "Nosotros, dos voces susurrantes extraviadas en el tiempo, dos evocaciones dispares que pugnaban inútilmente por confluir en la misma conformidad". Dos voces entrelazadas y que por momentos se multiplican, cuando incorporan las de otros personajes testigos o actores en la historia de Montse y a las que se suma el "tú" en que se desdobla Paco Bodegas en sus soliloquios reflexivos: "Todos tus recuerdos de Montse están hechos de una materia compleja,

distingues sobre todo en los recuerdos, que no acuden a la mente sujetos al hilo sin roturas del tiempo, sino al de los sentimientos, tan embrollado y quebradizo...".

Además de en algunos cuentos, al mundo de Si te dicen que caí -la infancia callejera en un barrio petrificado y gris, la España de los cuarenta y los cincuenta- retorna Marsé en Un día volveré (1982), Ronda del Guinardó (1984), El amante bilingüe, El embrujo de Shanghai (1993) y Rabos de lagartija (2000). Y ha sido su pertinaz empeño en rescatar aquel "tiempo suspendido que fue la caraba de mascaradas pública e infortunios privados, atropellos y desventuras, calabozos y hierros", lo que ha convertido a Juan Marsé -como a su David Bartra- en "un escrupuloso celador de lo real, un artista". -

Lumen ha publicado este año las siguientes novelas de Juan Marsé: Últimas tardes con Teresa. 412 páginas. 20,90 euros. La oscura historia de la prima Montse. 372 páginas. 19,90 euros. El embrujo de Shanghai. 271 páginas. 19,90 euros. Rabos de lagartija. 494 páginas. 20,90 euros. Un día volveré. 466 páginas. 20,90 euros. Si te dicen que caí. 404 páginas. 19,90 euros. Esta novela también está publicada en Fondo de Cultura Económica / Universidad de Alcalá. Biblioteca Premios Cervantes. 332 páginas. 21,50 euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 24 de abril de 2009.

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