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Mitchell advierte que un Estado palestino es la "única solución"

El enviado de EE UU se reúne con el presidente Abbas

Al enviado de la Casa Blanca a Oriente Próximo le sobran tablas diplomáticas, capacidad de persuasión y conocimiento de la región. Pero en su primera gira tras la formación del Gobierno ultraderechista en Israel, George Mitchell está constatando que la tarea encomendada por el presidente Barack Obama requerirá enorme tenacidad. Ayer se reunió con el líder palestino en Cisjordania, Mahmud Abbas, al que anunció su propósito de impulsar la creación de un Estado palestino -"la única y mejor solución", advirtió Mitchell- empleando la iniciativa de paz saudí de 2002, que aboga por el reconocimiento de los 22 países árabes de Israel a cambio de que éste se retire de los territorios ocupados. Sin embargo, las partes aún no han comenzado a dialogar y ya hay que superar el nuevo obstáculo interpuesto por el primer ministro Benjamín Netanyahu: que los palestinos reconozcan a "Israel como Estado judío". Abbas expresó a Mitchell su frontal oposición a esta demanda.

La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) aprovechó la vista del mediador estadounidense para intentar dar la vuelta a la tortilla y remitir de vuelta a su creador -Israel- la frase que acuñó el entonces primer ministro Ehud Barak cuando fracasaron las negociaciones de paz en el año 2000. Pretende dejar claro la OLP cuál es la parte que se niega a negociar y que opta por la vía de los hechos consumados. "Mientras el Gobierno de Netanyahu no apoye inequívocamente la solución de dos Estados, no tenemos un socio para la paz", afirmaba en un comunicado. El primer ministro israelí rechaza esa solución. La estabilidad de su frágil Ejecutivo peligraría.

Netanyahu añadió el jueves un nuevo requisito para entablar negociaciones, otra china en el zapato: la aceptación por los palestinos de "Israel como Estado judío". La admisión de esa premisa supondría, a ojos de la OLP, la anulación del derecho al retorno de los refugiados. Los dirigentes palestinos son conscientes de que un número ínfimo de refugiados regresarían a Israel en caso de firmarse un acuerdo, dado que Israel podría aceptar a sólo unos miles de los millones que residen en Líbano, Siria, Jordania, Cisjordania y Gaza. Pero se niegan a que ese asunto sea zanjado antes de comenzar el diálogo.

"De ninguna manera reconoceremos Israel como Estado judío", aseguraba una fuente de la OLP. En el comunicado, la organización añadía: "Ya hemos reconocido al Estado de Israel... La nueva condición no está incluida en ningún acuerdo firmado previamente entre Israel y la OLP, nunca ha sido parte de tratados entre Israel y los Estados árabes, y tampoco es parte de las prácticas del derecho internacional... La exigencia de Netanyahu sólo sirve al propósito de paralizar el progreso hacia las negociaciones".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de abril de 2009