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Estafa en Wall Street

El Santander colocó 2.330 millones de sus clientes en activos de Madoff

La entidad dice que no se hará responsable de las pérdidas - La sociedad Morenés-Botín invirtió 152 millones de euros

Emilio Botín, presidente del Santander, no olvidará fácilmente a Bernard L. Madoff, ex presidente de Nasdaq y dueño de un broker norteamericano con su apellido como marca. El mayor banco español y de la zona euro ha reconocido que invirtió 2.330 millones de sus clientes en productos gestionados por Madoff, autor del mayor fraude de Wall Street después de Enron.

Ese dinero -que supera el volumen de los afectados por la quiebra de Lehman Brothers- estaba colocado en un subfondo denominado Optimal Strategic, de EE UU, del que Madoff era el responsable de "ejecutar sus inversiones", según el Santander.

Del total, 2.010 millones de euros corresponden a inversores institucionales y clientes de banca privada internacional. Los restantes 320 millones forman parte de las carteras de inversión de clientes de banca privada del grupo en España, incluidos los de Banif. La cantidad corresponde "a menos de 1.000 clientes de altos patrimonios", según la entidad.

La sociedad de inversión Optimal está considerada un hedge funds, es decir, un fondo de inversión libre, que se caracterizan por asumir fuertes riesgos y ofrecer altas rentabilidades, de entre el 10% y el 15%.

"Estafa de terceros"

Además, el grupo Santander "tiene una posición propia de 17 millones de euros a través de otro fondo de inversión", dice la entidad. Este dinero sería el único que se podría considerar como una pérdida directa para el banco. Por supuesto, la entidad afirma que "ejercitará las acciones legales que procedan en defensa de los intereses" de los clientes que han invertido en Optimal.

Fuentes del Santander comentaron ayer que Madoff Securities, la sociedad que gestionaba el dinero "es un broker-dealer (intermediario bursátil) autorizado, registrado y supervisado por la SEC (Comisión del Mercado de Valores de EE UU) y está autorizado como investment advisor (asesor de inversiones) por la Financial Industry Regulatory Authority ("FINRA") de EE UU". Con estas palabras, el banco quiere aclarar que "el procedimiento de venta y colocación de estos productos ha sido impecable. No era un gestor de tercera o cuarta fila que actuaba por su cuenta en un despacho oscuro. Estaba supervisado y controlado por las autoridades correspondientes de las que nosotros nos tenemos que fiar". Tan seguros están de su manera de proceder, que la entidad ha afirmado "que no se va a hacer frente a las compensaciones económicas" ante los clientes que pueden haber perdido el dinero. "Esto es una estafa y el Santander no es responsable de las estafas de terceros", resumió ayer un portavoz del banco. Esta actitud contrasta con lo que el propio Santander ha hecho recientemente con el banco de inversión Lehman Brothers. En este caso, sí compró a los clientes el producto emitido por la entidad de EE UU. En el cuarto punto del comunicado emitido a última hora de ayer, la entidad presidida por Emilio Botín hace una aclaración (y quizá acusación) de gran relevancia. El Santander recuerda que "el custodio", es decir, el responsable de chequear las inversiones de la sociedad de inversión Optimal Multiadvisors y del subfondo Optimal Strategic es una filial de HSBC, la mayor entidad de Europa y una de las más grandes del mundo. Esta filial se denomina HSBC Institutional Trust Services y está radicada en Irlanda.

El Santander también aclaró cuál era la estructura organizada para esta inversión. Así, Optimal Investment Services es la gestora de Grupo Santander especializada en la gestión de fondos e instituciones de inversión alternativa (los hedge funds). Entre las entidades gestionadas por Optimal "se encuentra Optimal Multiadvisors Ireland plc, sociedad de inversión alternativa constituida en Irlanda y autorizada por la Irish Financial Services Regulatory Authority (IFSRA)", el equivalente de la CNMV en España.

Según el relato del Santander, "Optimal Multiadvisors tiene un subfondo, denominado Optimal Strategic US Equity, siendo Madoff Securities la entidad encargada por Optimal para ejecutar sus inversiones dentro del marco establecido por aquélla". A continuación, se añade que Madoff Securities está supervisado y regulado por las autoridades de EE UU.

El Santander no es el único afectado por Madoff en España. Según fuentes del mercado, el BBVA también tendría una inversión relevante en su cartera de tesorería, es decir, comprada directamente por el banco. El BBVA no precisó ayer la cantidad. Otras entidades dedicadas a la banca privada de altos patrimonios, también podrían verse afectadas.

La contaminación de los productos de Madoff en España se ha producido por tres vías diferentes. La primera, la venta directa de lo que comercializaban los hedge funds a las family offices. El principal actor en España es la sociedad de valores M& B (Morenés - Botín) Capital Advisers Gestión, donde están Javier Botín (hijo de Emilio Botín, y consejero del Santander) y Guillermo Morenés (marido de Ana Patricia Botín, presidenta de Banesto y consejera del Santander). M&B reconoció ayer tener, directa e indirectamente, inversiones de 152 millones relacionadas con Madoff.

El segundo canal ha sido la distribución de participaciones de fondos de fondos, especializados en hedge funds. En este caso, las participaciones se podrían adquirir por medio millón de euros, según fuentes del mercado, por lo que los afectados serían clientes de patrimonios menos elevados que en las family offices. La tercera vía, que puede ser abultada, es a través de la compra directa de productos Madoff para la cartera propia de las entidades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de diciembre de 2008