Reportaje:

Un órdago taurino a chica

Los estamentos que rodean a la lidia en Euskadi restan importancia a la amenaza de varios diestros de no volver a sus ruedos por el nuevo reglamento

Cuando la pasada semana, el Consejo de Gobierno aprobó el nuevo reglamento taurino del País Vasco que desató la estéril polémica sobre la asistencia a los cosos de los menores de 16 años, nada hacía presagiar la polémica generada por el anuncio de las asociaciones profesionales de toreros y peones de abstenerse de lidiar en los ruedos vascos, salvo reconsideración administrativa de las "graves deficiencias" imputables al texto legal.

La noticia ha merecido distintos comentarios de los estamentos que integran un tejido taurino vasco que viene actuando bajo un sentimiento de hermandad. Eneko Andueza, de la Comisión de Eibar, considera que, si bien el reglamento puede tildarse de presidencialista, al atribuirle mayores facultades, la postura de los huelguistas no tiene ningún fundamento de peso. Andueza considera que, como una tormenta de verano, la cuestión se desactivará por si sola y el parón no afectará a los festejos que se organicen en Euskadi.

"Nuestras plazas cuidan las condiciones de los diestros actuantes"

Ramón Garín, presidente de Vitauri, gestora de la plaza de Vitoria, manifiesta su fe absoluta en que el desencuentro se resuelva antes del inicio de la temporada. En caso contrario, el efecto inducido para Vitoria, Azpeitia, Bilbao y San Sebastián, cuyas fiestas giran en torno a la lidia sería impredecible.

En lo que respecta a la valoración del reglamento, Garín, considera comprensible el límite de 16 años para acudir a los espectáculos, ya que considera que la cultura y formación taurina se debe aprehender de un adulto que tutele al neófito. Su opinión no es tan positiva respecto a otros puntos, como la especificidad de la puya vasca, la limitación al acceso al callejón a los apoderados o las limitaciones impuestas a los picadores sobre la elección de monta.

Javier Molero, miembro de la Junta Administrativa de Bilbao,se muestra preocupado por el cariz que están tomando los acontecimientos desde la aprobación del nuevo texto. Añade que, probablemente, la Administración, como ocurrió con el anteproyecto, debería haber reunido a los profesionales y otros agentes involucrados en la fiesta para presentarles formalmente la regulación definitiva, con lo que estos hubiesen recibido de primera mano la justificación de los aspectos novedosos de la misma.

Coincide Molero en descartar cualquier efecto de la protesta en la celebración de los espectáculos. "Nuestras plazas, además de vertebrar la temporada de verano, cuidan las condiciones económicas y laborales de los diestros actuantes", lo que les dota de un valor imprescindible en la temporada de un diestro que comande el escalafón.

Leopoldo Sánchez Gil, presidente del Club Cocherito de Bilbao, considera precipitada la reacción de los profesionales que probablemente debieran haber explorado otras vías antes de plantear una medida tan desmedida como un plante. No obstante califica como negativa, por su efecto mediático de medida disuasoria, la limitación a los menores de 16 años. Con esta medida se imposibilita el rejuvenecimiento de los tendidos ya que, en base a la misma "muchos de los que ahora somos aficionados nunca hubiésemos alcanzado esta condición". Posiciones para todos los gustos pero con un denominador común. Las ferias no peligran.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 17 de noviembre de 2008.

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