19 calendarios de vacunación ahondan las desigualdades

La edad de inmunización y las enfermedades que se previenen varían según la comunidad de residencia - Sanidad pretende impulsar un sistema único

No todos los niños son iguales en la sanidad de las autonomías. Raquel vive en el País Vasco. Nada más nacer la inmunizaron contra la tuberculosis, una vacuna que sólo se pone en su comunidad. Ana, en cambio, vive en Madrid y a ella la vacunaron contra la hepatitis B, un preparado que los niños de otras comunidades reciben a los dos meses. Ahora, con ocho, se ha inmunizado, entre otras muchas cosas, contra el neumococo, una vacuna sólo financiada en su autonomía. Lo mismo sucede con los niños que viven en Cataluña, Ceuta o Melilla, los únicos inmunizados contra la hepatitis A en la sanidad pública.

Diecinueve calendarios de vacunas distintos, uno por cada comunidad autónoma, más Ceuta y Melilla. El trazado del mapa de inmunizaciones en España -tanto en edades como en las enfermedades seleccionadas- refleja un panorama con tantas diferencias como autonomías existen. Algo que para los expertos, además de desacertado y muy discutible, crea confusión y desigualdad en el acceso a las vacunas.

Tres autonomías, dispuestas a ceder sus competencias en esta materia
"Las bacterias no conocen fronteras", señala el consejero castellano-leonés
Sólo Madrid y Navarra protegen contra la varicela a los 15 meses

Más información

Algunas comunidades, entre ellas Madrid o el País Vasco, defienden con uñas y dientes su autonomía para establecer las vacunas elegidas y en las pautas cronológicas. Otras, como Castilla y León, Extremadura o Castilla-La Mancha, se muestran partidarias de un calendario único para España. Además, están dispuestas a ceder sus competencias en este ámbito al Ministerio de Sanidad en favor de una pauta común.

Así lo han expresado a este periódico el consejero de Sanidad castellano-manchego, Fernando Lamata, la titular de Sanidad y Dependencia de Extremadura, María Jesús Mejuto, ambos socialistas, y el consejero de Sanidad de Castilla y León, Francisco Javier Álvarez Guisasola, del PP.

Los 19 calendarios que existen en España cumplen con las pautas aconsejadas por el Consejo Interterritorial de salud. Sin embargo, esas normas -además de ser sólo recomendaciones- son muy amplias. Empezando por la cronología de la inmunización, como la que hay entre Madrid y La Rioja -y entre muchas otras automías- en la vacuna de la hepatitis B. En la capital, la primera dosis se administra al nacer, mientras que en La Rioja no se pone hasta los dos meses. Variaciones que pueden parecer nimias pero que, para Manuel Merino, del grupo de vacunas de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, "crean confusión en los ciudadanos".

Las diferencias no se limitan a la edad. Hay comunidades que se distinguen por incluir en su calendario vacunas que otras autonomías no tienen. Como ocurre en Madrid con la vacuna del neumococo -que la Comisión de Salud Pública aconseja sólo a grupos de riesgo- o Cataluña con la de la hepatitis A. ¿Resultado? Un mapa desequilibrado y muy discutido. "Las bacterias no conocen las fronteras autonómicas y si existiera un calendario único común evitaríamos la carrera política en la que se ha convertido la prestación sanitaria de vacunas", sostiene el consejero de Castilla y León.

Madrid fue la primera en alterar el calendario común con la del neumococo, una bacteria que vive en las vías respiratorias. "Ofrecemos el calendario más completo. Más vacunas y además con menos pinchazos", explica Patricia Flores, directora de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid. "Es bueno que haya comunidades que abran brecha como nosotros, con la vacuna del neumococo y en su día con el papiloma humano, que ahora se ha generalizado", sigue Flores, que desvela que se está investigando en una vacuna contra la meningitis B, y que en cuanto esté lista Madrid la incluirá también en su calendario. "El ministerio de Sanidad no debería ir a la zaga, y lo hace", añade.

Ildefonso Hernández, director general de Sanidad Pública y Salud Exterior, señala que el Pacto por la Sanidad propuesto por el ministro Bernat Soria impulsa un calendario de vacunas común. "Queremos llegar a un acuerdo para que haya una pauta común o, al menos, lo más similar posible", dice.

"Es lamentable. A nivel nacional todos deberíamos tener opción a las mismas vacunas", sostiene la consejera de Sanidad de Extremadura. Los expertos le dan la razón. "No existe ningún criterio epidemiológico que justifique estas diferencias. Corresponden a decisiones políticas bastantes discutibles", asegura Javier Gómez, coordinador del grupo de enfermedades infecciosas de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semyc), que aboga por un calendario común también para la UE. Otros mencionan un ingrediente más para la lotería autonómica de vacunación. "Esto se ha convertido en una competición política. Pero esto no es un supermercado; estamos hablando de equidad en el acceso a la prevención de enfermedades", critica José María Martín Moreno, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Valencia.

Si se revisan los 19 calendarios de inmunización se percibe otra diferencia. Y en una enfermedad tan común como la varicela. Sólo los niños navarros y los madrileños reciben la vacuna contra esta infección a los 15 meses. El resto se vacunarán (si han tenido la suerte de librarse del periplo de granitos y picores) a los 11 años como media.

Pero además de la incomodidad, la desconfianza y la desigualdad en el acceso a las vacunas, Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura y consejero de sanidad durante muchos años apuntó recientemente a este periódico otro motivo para el calendario único: el precio y el ahorro. "Acabamos de comprar 10 millones de vacunas de la gripe. ¿Es más barato con 17 paquetes de 200.000 dosis, como hemos hecho, o comprando juntos 10 millones? ¿Parece razonable o no?", reflexionaba.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 16 de noviembre de 2008.

Lo más visto en...

Top 50