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Miriam Makeba muere cantando por la libertad

La artista fallece de un infarto tras un concierto contra la Camorra napolitana

Miriam Makeba, legendaria cantante surafricana y símbolo universal de la lucha contra el apartheid, falleció el domingo a medianoche en Castel Volturno, un feudo de la Camorra napolitana, muy cerca del lugar donde hace dos meses la Mafia asesinó a seis inmigrantes africanos. Mamá África se sintió mal durante un concierto colectivo contra la Camorra y el racismo, dedicado al escritor Roberto Saviano. La artista, de 76 años, cantó y bailó descalza durante 20 minutos, y cerró su última actuación con un bis: el mítico Pata pata.

La cantante de Johanesburgo salió en último lugar, y acabó su actuación a las 10.54. La precedieron la cantante neomelódica Maria Nazionale, actriz en la película Gomorra, candidata italiana al Oscar de este año, y los artistas Eugenio Benatto y Daniele Sepe.

En el recinto no había ambulancia, que tardó más de 15 minutos en llegar

La cantante será enterrada con un funeral de Estado en Suráfrica

Makeba aceptó hacer ese último bis aunque ya se encontraba mal, explicaron a este diario fuentes cercanas a la organización del concierto. "Estaba algo enfadada porque la hicieron salir al final y ya casi no había público", explica una persona que estaba sobre el escenario y prefiere guardar el anonimato. "Había tenido un día lleno de visitas y decía que le dolían las piernas. Por la mañana, fue al Centro Don Fernández (un local de integración de inmigrantes), paseó por Nápoles, y cuando llegó al concierto ya estaba mal".

Makeba tenía previsto cantar seis canciones, pero solo cantó cuatro. "Al acabar, volvió entre cajas y se desvaneció. Pedimos un médico, y éste la reanimó durante un rato largo haciéndole el boca a boca", continúa la fuente anónima. "Luego llamamos a la ambulancia del 118. Tardaría entre 15 y 20 minutos en llegar".

Cuando Makeba ingresó en la clínica privada Pineta Grande, situada a unos 1.800 metros del escenario, los médicos no pudieron hacer nada por su vida. Ayer, mucha gente en Nápoles se hacía una pregunta sencilla. ¿Por qué no había una ambulancia y un coche de bomberos en el lugar del concierto, como es preceptivo por ley? "Probablemente, alguien se olvidó de llamarlos o prefirió ahorrarse el dinero", responde Andrea Aragosa, productor de conciertos y manager del saxofonista Enzo Avitabile. "La ambulancia y los bomberos los contrata el organizador del concierto, y cuestan unos 1.100 euros. La Región debería haber hecho cumplir la ley". El concierto se celebraba bajo los auspicios del Gobierno regional campano. Cerraba los llamados Estados Generales de la Escuela para el Mediodía, unas jornadas organizadas por la Consejería de Educación para promover la cultura frente al crimen organizado.El consejero de Educación, Corrado Gabriele, mostró ayer su profundo pesar, igual que el presidente regional, Antonio Bassolino. Sobre la polémica de la ambulancia, Gabriele afirma que todo se hizo de forma legal. "No hacía falta una ambulancia porque el hospital de Castel Volturno está a menos de dos kilómetros. Makeba sufrió un ataque muy fuerte, y en su muerte no influyó la ausencia de una ambulancia. Yo mismo llamé a la ambulancia, dos veces, y tardó menos de tres minutos en llegar. A mí también me pareció una eternidad, pero tardó eso". Y añade que Makeba fue reanimada por un médico sobre el escenario y recuperó el pulso. "Cuando llegó la ambulancia, usaron el desfibrilador, se recuperó y se la llevaron a la clínica. La desgracia es que le repitió el infarto en el hospital y ya no pudieron salvarla".

Roberto Saviano, profundamente consternado, afirmó ayer que Makeba "era, para los surafricanos, la voz de la libertad".

A pesar de que tenía fiebre desde hacía unos días y graves problemas de artritis, Makeba no quiso renunciar a dejar su mensaje de libertad en el territorio de la Camorra. Según el Gobierno regional, la organización mafiosa había enviado el sábado a unos emisarios para reclamar el pizzo (la extorsión) a los operarios que montaban el escenario.

El presidente surafricano, Nelson Mandela, el hombre que restauró la dignidad y la democracia en Suráfrica y que convenció a Makeba a regresar a su país natal tras tres décadas de exilio, declaró: "Es justo que haya muerto en el escenario. Su muerte nos entristece a nosotros y a todo el país". El cuerpo de Miriam Makeba será trasladado hoy en un vuelo especial a Suráfrica, donde la cantante será enterrada con un funeral de Estado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 2008