200 propietarios de Salou reclaman ayudas por los daños causados por el tornado

Las calles del barrio de la Salud de Salou (Baix Camp) eran ayer un auténtico barrizal que se extendía hasta el interior de portales y escaleras, mezclado con trozos de aluminio y cristales rotos. Árboles caídos y barandillas de balcones arrancados de cuajo formaban parte de un paisaje peculiar en este municipio turístico, donde la mayoría de los apartamentos son segundas residencias que en esta época del año se encuentran vacías. Sin embargo, muchos de los propietarios e inquilinos que se enteraron de los destrozos causados por el paso del tornado a través de la televisión viajaron ayer desde sus lugares de residencia habitual para contemplar en vivo los destrozos y acudir al Ayuntamiento como damnificados. Unas 200 personas se personaron en la oficina municipal habilitada para atenderles. Un médico jubilado de Tudela, Félix Merino, que encontró su terraza sin barandilla, explicó para demostrar la virulencia del tornado que su sofá cayó por la ventana y ha desaparecido.

El Consistorio no ha decidido todavía si reclamará la calificación de zona catastrófica porque tiene que averiguar antes si reúne los requisitos establecidos para acogerse a esta fórmula. Ayer los responsables municipales negociaban con el consorcio de seguros para ver quién se hace cargo de los daños materiales, aún sin cuantificar.

Por otra parte, el temporal de lluvias del fin de semana no ha servido para aliviar la sequía que vive la comarca del Alt Empordà. En localidades como Figueres, Espolla y Cabanes cayeron 50 litros por metro cuadrado, muy bien recibidos por los agricultores de la zona, pero insuficientes para un territorio castigado por la falta de agua desde hace meses.

La cuenca del río Muga ha sido la menos beneficiada por las lluvias y el embalse de Boadella está al 22,9% de su capacidad, una cifra muy similar a la de la semana pasada. Se mantiene, así, el estado de excepcionalidad 2 del decreto de sequía para los 49 municipios que se abastecen de este pantano. El Consejo Comarcal del Alt Empordà reclama una reunión urgente con la Generalitat y la Agencia Catalana del Agua para prever actuaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 03 de noviembre de 2008.

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