Medio Ambiente da luz verde a la planta de coque de Petronor

La Autorización Ambiental Integrada incorpora medidas correctoras

El Gobierno vasco dio ayer luz verde a la planta de coque que Petronor planea construir en su refinería de Muskiz. La Viceconsejería de Medio Ambiente emitió una propuesta favorable para la concesión a la empresa petrolera de la Autorización Ambiental Integrada (AAI) para el proyecto de construir en sus instalaciones la Unidad de Reducción de Fuelóleo (URF o planta de coque). Lo hizo tres semanas después de que el presidente de Petronor, Josu Jon Imaz, advirtiera de que el futuro de la empresa, primer contribuyente de la Hacienda vizcaína y empleadora directa e indirecta de 6.000 personas, pasaba por este proyecto para aprovechar los desechos de la refinería.

El camino queda ahora expedito para la petrolera, que había condicionado a la recepción del AAI el inicio de las inversiones, de 810 millones de euros. El AAI es un requisito de la UE para las empresas más contaminantes. Centraliza todos los permisos en uno y fija condiciones más duras para proteger el medio ambiente. 284 empresas en el País Vasco deben cumplimentarlo.

El proyecto de Muskiz supone una inversión de 810 millones de euros

El dictamen de Lakua establece que las emisiones previstas por el proyecto "no contribuyen significativamente" a la contaminación del entorno, según informó Medio Ambiente, que recuerda que la autorización incluye "medidas protectoras y correctoras" y "un programa de vigilancia ambiental" que posibilitará el control efectivo de la futura planta. Petronor dispone de diez días para analizar el dictamen. Fuentes de la petrolera declinaron realizar comentarios.

Petronor porfía por su planta de coque desde hace más de tres años. El objeto de la instalación es eliminar los residuos del fuel, que ahora debe enviarlos preferentemente al norte de África. En la planta se reciclarán esos desechos para producir coque, un producto muy demandado por las cementeras como combustible para sus hornos y que apenas se produce en España. La planta de coque generará 336 empleos estables y 1.344 puestos más inducidos, además de otros 1.700 de media durante sus dos años de construcción, según Petronor.

El anuncio del proyecto motivó la creación de una plataforma vecinal que se opone a una nueva ampliación de la refinería. La planta estará ubicada a 500 metros del barrio de San Juan. La asociación medioambiental Muñatoiz la considera dañina por elevar las emisiones de partículas de CO2 y polvo en suspensión y por el paso diario de 200 camiones "llenos de coque y azufre".

También es reacio a la ampliación el Ayuntamiento, presidido por EA. En enero de 2008, el pleno aprobó no conceder ninguna licencia a Petronor relacionada con la planta de coque, "siempre que se cumplan las garantías legales". La coletilla tiene su lógica: el ayuntamiento tiene que autorizar todo permiso de obra que cumpla con la legalidad, y la concesión del AAI despeja toda duda. El PSE, socio de EA en Muskiz, es favorable al proyecto. También el PNV, ahora en la oposición.

En agosto, cuando Petronor solicitó la licencia de obra y actividad para su planta de coque, el Ayuntamiento de Muskiz dejó el trámite en suspenso, a la espera de que el proyecto recibiera las pertinentes autorizaciones. De momento, ya cuenta con la propuesta de autorización ambiental. "Si la autorización es definitiva, y si todo está en regla, no nos quedará otro remedio que cumplir la ley", declaró ayer el alcalde, Gonzalo Riancho, a EL PAÍS.

Petronor aporta un tercio del presupuesto municipal de Muskiz en impuestos (2,3 de algo más de siete millones de euros) y sólo por el Impuesto de Sociedades (paga también por impuestos especiales, IVA y el IRPF de sus 880 trabajadores en plantilla) abonó 95 millones de euros a la Hacienda vizcaína en 2006.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 31 de octubre de 2008.

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