Ryanair deja su base en Valencia tras perder su pulso con el Consell

La compañía mantendrá los destinos más rentables desde otros centros

La compañía aérea de bajo de coste Ryanair anunció ayer el cierre definitivo de su base en el aeropuerto de Valencia como consecuencia del rechazo de la Generalitat a concederle ayudas para sus planes de crecimiento. El vicepresidente ejecutivo de la compañía, Michael Cawley, que calificó el de ayer como "un día muy negro para el aeropuerto de Valencia", explicó que mientras la Generalitat le dice a Ryanair que no hay fondos para la colaboración, la compañía aérea valenciana Air Nostrum ha recibido una asignación de 12 millones de euros en concepto de apoyo de mercadotecnia.

La compañía devolverá el dinero de las reservas de los sevicios cancelados

Cawley se mostró dolido porque la Generalitat ha ignorado las peticiones de la compañía para reunirse y tratar el asunto. Ryanair había pedido una ayuda de un millón de euros, "una modesta suma", que de acuerdo con los cálculos de Cawley supone 80 céntimos por pasajero, mientras que Air Nostrum recibe 12 euros. Con todo, dejó la puerta abierta a volver a Valencia "si se producen las condiciones adecuadas".

El cierre de la compañía supondrá la pérdida de 70 vuelos, 750.000 pasajeros anuales y unos 750 puestos de trabajo (100 de ellos, directos). Según Cawley, la inversión prevista por la compañía para el aeropuerto de Manises se trasladará a otras bases de su red que anunciará la próxima semana. Ryanair anunció su nueva base en Valencia en agosto de 2007 y de acuerdo con sus datos ha incrementado el tráfico de pasajeros en más de un 25% y esperaba alcanzar la cifra de 1,5 millones de pasajeros sobre los seis que tiene el aeropuerto.

La compañía, no obstante, mantendrá operaciones limitadas en Manises desde otras bases. Es el caso de los destinos más rentables: Madrid, Dublín, Bruselas, Milán, Roma, Pisa, Francfort y Londres-Stansted. Por el contrario, el cierre de la base supondrá el cese de los dos aviones que la compañía tiene en Valencia y la cancelación, a partir del 4 de noviembre, de los vuelos a Bolonia, East Midland, Eindhoven, Liverpool, Maastricht, Malta, Oporto, París Beauvais y Santiago de Compostela. La compañía aseguró que los pasajeros con reserva para los servicios cancelados recibirán la devolución íntegra del billete. Cawley considera que no serán muchos, ya que Ryanair había anunciado el cierre temporal desde el 4 de noviembre hasta mediados de diciembre.

En cuanto a los trabajadores afectados por el cierre, manifestó que la intención de la compañía es recolocarlos en otras bases. Ryanair, además de Valencia, cuenta con cuatro bases en España: Madrid, Reus, Alicante y Girona. Aunque tampoco recibe apoyo económico de la Generalitat, mantendrá la base del aeropuerto de L'Altet en Alicante, desde donde opera 27 rutas, porque la compañía "no tiene previstos planes de crecimiento como consideraba para Valencia".

"O ponen un millón antes de las seis o me voy"

El 9 de agosto de 2007 Ryanair anunció la apertura de su base en Valencia con una inversión de 140 millones de dólares y la previsión de transportar 1,5 millones de pasajeros a través de 21 rutas comerciales. Antes había iniciado contactos con la Generalitat para buscar apoyos en concepto de marketing e hizo una petición a la Consejería de Turismo en la que asegura no haber obtenido respuesta.

A partir de aquí, según Ryanair, se produce una escalada de ofertas, peticiones de entrevistas y rechaces que alcanza la máxima temperatura cuando Turismo, el pasado julio, otorgó una ayuda a Air Nostrum de 12 millones. Ryanair entonces propuso a la Generalitat una campaña de marketing conjunta de un millón de euros y al no obtener respuesta anunció el cierre temporal de la base.

Lo que sigue, según la compañía, es una secuencia de ninguneo por parte de la Generalitat que culminó ayer. Sin embargo, en una respuesta parlamentaria de la consejera de Turismo, Angélica Such, a Enric Morera del Bloc, el pasado 2 de octubre, ésta refirió la celebración de varias reuniones con Ryanair. Así, reconoció el apoyo institucional a la compañía y la asunción de "algunos gastos de organización" del acto de apertura de la línea en Valencia. Asimismo, la consejería corrió con todos los gastos de un viaje de periodistas de Liverpool a Valencia por Fallas a instancias de la compañía.

Such también explicó que Turismo convocó un concurso público para contratar una campaña de publicidad en compañías aéreas y "Ryanair no se presentó". Ayer, el vicepresidente de la Generalitat, Vicente Rambla, afirmó en ese sentido: "Pese a la insistencia de la consejera de Turismo sólo hemos encontrado ultimatos y unas formas de negociar inadecuadas en lo que debe ser el trato normal de una empresa con una Administración". Rambla calificó las maneras de la empresa de "peculiares" y señaló que "tiene pleitos con varios aeropuertos". "No ha habido negociación, sino un intento de imposición", añadió. El vicepresidente Rambla manifestó que el Consell está negociando con Clickair y otras aerolíneas de bajo coste que pudieran tener interés en asumir las rutas que deja Ryanair.

Fuentes de la Generalitat explicaron que el jueves por la mañana el presidente de Ryanair, Michael O'Leary, exigió: "O ponen un millón de euros sobre la mesa antes de las seis de la tarde o me voy".

Efectos del cierre

- Destinos suprimidos: El cierre de la base de Ryanair del aeropuerto de Valencia supone perder las conexiones con Bolonia (Italia) East Midland y Liverpool (Inglaterra), Eindhoven (Holanda), Maastricht (Bélgica), Oporto (Portugal), Santiago de Compostela (España), París-Beauvais (Francia) y Malta.

- Líneas mantenidas: La compañía mantendrá desde Valencia operaciones limitadas y líneas desde otras bases con Madrid (España), Dublín (Irlanda), Bruselas (Bélgica), Milán, Roma y Pisa (Italia), Francfort (Alemania) y Londres-Stansted (Inglaterra).

- Raíz de la decisión: Ryanair se siente perjudicada porque otra compañía de la competencia, Air Nostrum, tiene una ayuda de la Generalitat de 12 millones de euros y ella carece de apoyo.

- Impacto: El fin de la base de Ryanair en Valencia supone la pérdida de 70 vuelos, 750.000 pasajeros anuales y 750 puestos de trabajo (100 directos).

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 24 de octubre de 2008.