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El PSE excluye los municipios de ANV de la decisión de facilitar los presupuestos

Arriola pide al PNV "altura de miras" en reciprocidad al gesto de los socialistas

El PNV será el principal beneficiario en Euskadi de la decisión de los socialistas de no obstaculizar en ninguna institución la aprobación de los presupuestos para 2009, atendiendo a las especiales circunstancias de la crisis económica. El Gobierno, las diputaciones y gran parte de los los ayuntamientos tienen ya el año despejado.

Sólo habrá una excepción: los municipios gobernados por ANV, donde "no se va a aplicar esta política. Lo que el PSE-EE seguirá intentando es deponer a esos alcaldes", dijo a este periódico el dirigente socialista Rodolfo Ares, en referencia a las mociones de censura que el PNV no quiso abordar.

En el caso de la comunidad autónoma, el camino estaba despejado con anterioridad a esa decisión anunciada el sábado por el presidente del Gobierno. El propio secretario general del PSE, Patxi López, comprometió la semana pasada, cuando aún el PNV no había decidido su posición ante los Presupuestos Generales del Estado, el apoyo a las cuentas del Ejecutivo tripartito de Juan José Ibarretxe incluso si no había acuerdo en Madrid.

También en Álava existía la garantía prácticamente total de que los socialistas apoyarían los presupuestos de la Diputación, gobernada en minoría por el PNV, EA y Aralar, a cambio de que los peneuvistas aportaran los votos que el PSE necesita para las cuentas del Ayuntamiento de Vitoria.

El secretario general del PSE de Álava, Txarli Prieto, señaló a primeros de septiembre que "se pueden y se deben pactar los presupuestos, y se puede y se debe hacer, en nuestro caso, sin descuidar nuestra tarea de oposición hacia las políticas de exceso y viaje a ninguna parte de un sector del nacionalismo". Prieto indicó ayer que, en una reciente reunión con alcaldes y concejales de su partido, impartió directrices en ese sentido y recordó que el PSE ha ayudado a sacar adelante las cuentas en Álava tanto al PP como al PNV. "Cuando los ciudadanos están obligados a pagar sus impuestos, la obligación de la política es devolvérselos, y más en tiempos de crisis", afirmó. Prieto rechazó que el anuncio de Zapatero coloque al PSE en posición de debilidad ante las negociaciones. "En política sólo debilita la ineficacia, la tontería y el no estar a la altura de lo que el país necesita", valoró.

En el caso de la Diputación de Guipúzcoa, el PNV y EA hubieran encontrado mayores dificultades. El año pasado completaron mayoría, no sin problemas, con EB. La decisión socialista puede tener el efecto colateral de desactivar el valor de los cuatro escaños de EB en las Juntas de Guipúzcoa.

"Nosotros hemos enseñado las cartas. Ahora le toca al equipo de Gobierno mostrar altura de miras. Espero un espíritu abierto", dijo el secretario general del PSE en Guipúzcoa, Iñaki Arriola. Si esa "postura generosa es correspondida, votaremos a favor. En otro caso, dejaremos hacer con la abstención, anteponiendo rn esta coyuntura la gobernabilidad y la estabilidad a nuestros intereses", avanzó.

El diputado de Hacienda de Guipúzcoa, Pello González (EA), admitió que la decisión socialista "facilita" las cosas. "En teoría, no tendríamos que recurrir a nadie, pero nuestra voluntad es hablar con todos los grupos", en busca del mayor consenso para unas cuentas que llevan aparejado un endeudamiento y una limitación máxima del gasto corriente. El objetivo, añadió es que los ayuntamientos y el gasto social de Guipúzcoa "sufran lo menos posible".

También en Vizcaya, el PNV, con sólo 23 escaños de 51, verá resueltos sus problemas. El Ayuntamiento de Bilbao, del PNV, y el de San Sebastián, del PSE, tienen mayoría con EB.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de octubre de 2008