Zapatero pedirá a Rajoy que reconsidere sus candidatos al Tribunal Constitucional

El líder del PP mantiene su decisión, lo que conduce a un bloqueo en la renovación

La reunión de hoy en La Moncloa entre el presidente del Gobierno y el jefe de la oposición, centrada en la crisis económica, tendrá un postre de alta política. Ambos tratarán de desbloquear la renovación del Tribunal Constitucional. José Luis Rodríguez Zapatero pedirá a Mariano Rajoy, según fuentes socialistas, que reconsidere su decisión de proponer como candidatos en la cuota que le corresponde a su partido a Francisco José Hernando y Enrique López (ex presidente del Consejo General del Poder Judicial y ex portavoz, respectivamente).

Tanto Hernando como López han protagonizado la etapa más conflictiva y politizada del Poder Judicial y se han caracterizado por declaraciones polémicas contra el Estatuto catalán, la ley de matrimonios homosexuales y la mayoría de las reformas que planteó el PSOE en la anterior legislatura, hasta el punto de que ambos se arriesgan a ser recusados en muchos asuntos por ese tipo de declaraciones. Además, López es criticado dentro de la carrera porque no es habitual que un juez de instrucción, como él, con pocos años de experiencia, dé el salto al Tribunal Constitucional.

Los magistrados del Constitucional requieren los votos de ambos partidos
Los populares sólo han planteado dos nombres que el PSOE no acepta
El PP no está dispuesto a aceptar ningún veto a sus propuestas

Más información

Rajoy, sin embargo, acude a La Moncloa con la intención de no moverse un centímetro de su propuesta y no está dispuesto a aceptar ningún veto, o eso es al menos lo que aseguran fuentes populares. Ni siquiera aceptaría renunciar a López -la tradición señala que el presidente del CGPJ saliente, en este caso Hernando, vaya al Constitucional- a cambio de que los socialistas renuncien a incluir a Juan Carlos Campo, que también está contaminado porque fue miembro del Consejo dentro de la minoría progresista.

El propio líder del PP, en público, insistió ayer en que sus candidatos son Hernando y López. Los populares han utilizado una estrategia que ha resultado muy complicada de gestionar para el PSOE. Los socialistas pactaron con CiU una reforma para que los parlamentos autonómicos puedan proponer candidatos al Senado, que elegirá entre ellos.

El PP se opuso, pero ha utilizado la ley en su provecho. Ha coordinado la estrategia y todos los parlamentos controlados por él, menos uno, han propuesto a Hernando y López, mientras los socialistas han dividido su voto entre múltiples candidatos. Así han llegado las candidaturas al Senado, donde su presidente, el socialista Javier Rojo, ha decidido posponer la decisión hasta que haya un acuerdo entre los dos grandes partidos.

Rajoy utilizó ayer esta hábil jugada para ironizar y defender a los suyos. Hernando y López, dijo, "son los candidatos más votados por las comunidades autónomas. Sería sorprendente que después de reformar la ley no se aceptara el criterio de las comunidades autónomas. Yo le voy a decir al presidente que tiene que cumplir sus compromisos".

A pesar de esta idea de partida contraria a aceptar a Hernando y López que señalan fuentes socialistas, en su comparecencia pública de ayer, en la que explicó las medidas financieras adoptadas por el Consejo Europeo de la víspera en París, Zapatero no quiso desvelar su posición definitiva. Se limitó a confirmar que el bloqueo de las candidaturas al Tribunal Constitucional en el Senado formará parte del encuentro que hoy por la tarde mantendrá en La Moncloa con el líder de la oposición, que tendrá sin embargo en el análisis y la búsqueda de acuerdos sobre la crisis económico-financiera su eje principal.

La posición de Zapatero y su Gobierno es crítica hacia estos dos candidatos. La número dos del Ejecutivo, la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, cuestionó recientemente la legitimidad de ambos juristas "si se confirma que ha habido una indicación de la dirección del PP para que todos sus parlamentarios autonómicos los propongan". De la Vega, que hablaba en nombre de Zapatero, no cuestionó tanto el perfil de ambos candidatos, que el PSOE sí tilda de "partidista", como el procedimiento con el que fueron elegidos.

El Gobierno socialista, a través de Fernández de la Vega, denunció también "una actitud poco respetuosa con los profesionales del Derecho porque supondría ignorar que hay magníficos profesionales" para cubrir dichos puestos. El PSOE cuestiona, además, el perfil de Hernando y López para candidatos del Tribunal Constitucional por su actitud beligerante contra el Estatuto de Autonomía de Cataluña, que dicho tribunal está pendiente de dictaminar.

Los populares, por su parte, insisten en que el pacto que sellaron Zapatero y Rajoy en julio, y que implicaba desbloquear las negociaciones para renovar el Poder Judicial y el Tribunal Constitucional, marcaba claramente que no habría vetos de ningún tipo. A eso se refiere Rajoy cuando dice que Zapatero debe "cumplir el acuerdo".

La renovación del Constitucional tiene una clave política fundamental. Este órgano debe decidir sobre el recurso de inconstitucionalidad que el PP presentó contra el Estatuto catalán. Los populares han llegado a la conclusión, según fuentes de este partido, de que una resolución realizada por el tribunal sin renovar les favorece. En estos momentos, el reparto es de cinco progresistas y cinco conservadores, porque de los 12 miembros, uno ha fallecido y otro está recusado en este asunto. La presidenta, progresista, tiene voto de calidad, pero el PP sabe que sería mucho peor para sus intereses un tribunal renovado, porque allí, el reparto quedaría siete a cinco para los progresistas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 13 de octubre de 2008.

Lo más visto en...

Top 50