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Los artistas desafían al consejero de Cultura

La crisis aumenta la desconfianza en torno a Santa Mònica

Cuando la crisis originada por el cambio de director del Centro de Arte Santa Mónica y su reconversión en un centro multidisciplinar parecía haberse reconducido y las asociaciones del sector confirmaban la buena disposición al diálogo del consejero de Cultura, Joan Manuel Tresserras, vuelve a estallar la polémica. La Asociación de Artistas Visuales de Cataluña (AAVC) no se conforma con la promesa del consejero de que abrirá pronto un nuevo centro dedicado exclusivamente al arte emergente, cuyo director será nombrado por concurso. Además, la coyuntura económica aumenta la desconfianza de los artistas sobre la sostenibilidad de dos proyectos de tal envergadura.

El sector rompe las negociaciones a propósito del proyecto del centro

Por ello, en un comunicado conjunto con las asociaciones de Críticos de Arte, de Galerías Independientes de Cataluña y de Directores de Arte Contemporáneo de España, declaran la reapertura de las hostilidades.

Según la nota, "la incertidumbre temporal y provisionalidad sin términos del proyecto" les obligan a la interrupción de las negociaciones, si bien para Tresserras no existe tal relación, sino más bien la voluntad "de hacer partícipe al sector de sus decisiones".

Según un portavoz del departamento, el proyecto del Santa Mónica se está desarrollando según lo previsto, empezando por el restaurante instalado en la fachada, que ya se ha desmantelado, tal como se anunció en julio.

Tras la última tanda de exposiciones programadas por el anterior director, Ferran Barenblit, que se celebrarán desde el 24 de octubre hasta finales de diciembre, el espacio situado al principio de La Rambla se convertirá en un centro de arte, cultura y pensamiento bajo la dirección de Vicenç Altaió.

"La creación del nuevo centro de arte está supeditada a los acuerdos con el Ayuntamiento, pero mientras encontramos un lugar adecuado se podría empezar a trabajar en alguna de las dependencias del Santa Mónica", afirmó el mismo portavoz.

Sin embargo, las asociaciones se niegan a aceptar el arreglo, aseguran que es imposible que los dos proyectos puedan cohabitar en el mismo espacio físico y prometen acciones contundentes. En cambio, a pesar del comunicado difundido a finales de julio en el que el jurado del concurso convocado por el Institut Ramon Llull para elegir el comisario del pabellón catalán en la Bienal de Venecia de 2009 amenazaba con dimitir si Tresserras "no reconducía la crisis del Santa Mónica", el proceso se está desarrollando con regularidad y el próximo día 26 se deberían conocer los proyectos elegidos para pasar a la segunda fase.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de septiembre de 2008