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Zapatero proclama el fracaso de "los 'neocon' que tanto aplaudió Rajoy"

El presidente anuncia que la inversión en infraestructuras de transporte subirá el 6%

Viva la socialdemocracia, abajo los neocon. En esta proclama puede sintetizarse el discurso que José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno, hizo ayer en Valladolid ante correligionarios castellano-leoneses y de otras federaciones de España. El líder socialista remachó ante los suyos su fe en la socialdemocracia y aseguró que ahora, en plena crisis económica internacional y en España, sólo cabe mirar a las políticas clásicas socialdemócratas: "El mayor fracaso de teoría económica tiene nombres y apellidos, son los neoconservadores, que tanto empleó Reagan y que tanto aplaudieron Aznar y Rajoy".

Zapatero atacó con dureza las contradicciones de los defensores a ultranza del liberalismo, que pasan, dijo, de denostar al Estado a pedir que intervenga y salve a empresas, bancos y aseguradoras. "¡Cuánto liberalismo asimétrico! Que las cosas fluyan cuando ganamos mucho dinero pero que venga el Estado si hay pérdidas", dijo Zapatero a modo de descripción de la situación que se está dando en EE UU. A su juicio, el Estado siempre debe tener "algo que decir" para defender a los ciudadanos de las turbulencias ocasionadas por la ausencia de controles y de regulación, amén de la voracidad de cargos ejecutivos con sueldos "insoportables".

Estas tesis fueron aplaudidas con fruición en la clausura del congreso de los socialistas de Castilla y León, que eligieron como secretario general, con más del 96% de los votos, al diputado por Segovia Óscar López, de 35 años, hasta ahora mano derecha del vicesecretario general del PSOE, José Blanco.

Para demostrar que va a aplicar políticas socialdemócratas en la economía española, el presidente del Gobierno anunció que la partida de infraestructuras de transporte subirá en los Presupuestos de 2009 un 6%. Buena parte se lo llevará la red ferroviaria de alta velocidad, que tendrá un impulso especial en Galicia y Castilla y León. Y en seguida vino el requerimiento al líder del PP, Mariano Rajoy: "Le pregunto si va a unirse al esfuerzo colectivo con los sindicatos, con los empresarios, con la mayoría de la sociedad, para hacer frente a la crisis"; si dice que sí, puntualizó Zapatero, que lo demuestre con un "gesto".

El día anterior, José Blanco había sido más explícito: tradujo ese gesto en la petición a Rajoy de que apoye el proyecto de Presupuestos que presente el Gobierno. Pero ayer el afán de Zapatero se centró sobre todo en apoyar con énfasis a Óscar López para que intente que los socialistas de Castilla y León consigan el respaldo mayoritario de esa comunidad, en la que gobierna el PP desde hace 21 años. En el acto hubo emoción y lágrimas, tanto de Blanco como de López. Zapatero confió en que éste ganará las elecciones en 2011 y expresó el mismo deseo a Tomás Gómez en Madrid, que también acudió a Valladolid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de septiembre de 2008