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Entrevista:DAVE SANBORN | Saxofonista de jazz

"Tengo mucha suerte por ganarme la vida con esto"

La cita es en la suite 501 del hotel de la Trémoille, bautizada con el nombre de Louis Armstrong. En su visita a París, Dave Sanborn se aloja en la misma habitación que ocupó el trompetista en su histórica visita a la ciudad, en 1961. El estadounidense, uno de los mejores saxofonistas de los últimos treinta años y ampliamente conocido por su dedicación al smooth jazz (ya saben, ese género campeón en ventas y de alto contenido en sacarosa), ha cambiado de registro para rendir tributo a los grandes de la historia del rhythm and blues. En otras palabras, en Here & gone (Universal) se escuchan sonidos que uno nunca sospechó que pudieran salir del saxofón de Sanborn. "Yo defino el disco como un reexamen de mis raíces, lo que equivale a Ray Charles. Es mi cultura".

"Eric Clapton es un cachondo y un tipo verdaderamente humilde"

Pregunta. Entenderá la sorpresa...

Respuesta. Mi primera experiencia como músico fue tocando blues con Albert King. La base de toda la música que escucho es el blues y todo lo que he tocado después tiene que ver de un modo u otro con el blues y supongo que por eso es por lo que me contratan, para que sea yo mismo. Nunca trabajé como músico de sesión, no doblo a ningún otro instrumento, no leo demasiado bien... he tenido mucha suerte habiendo podido ganarme la vida con lo que hago. Mire dónde estoy ahora. Estoy en París, tocando la música que más me gusta, ¿qué puede haber mejor que eso?

P. No se me ocurren muchas cosas, sólo que es posible que su público se sienta un poco desconcertado con su nuevo aspecto.

R. Si por fin me he decidido a grabar un disco de rhythm and blues es porque me he comprado un iPod y empecé a transferir mis viejos discos, lo que me permitió redescubrir a Hank Crawford, el saxofonista de Ray Charles, y me di cuenta de lo importante que ha sido este señor para mi música. Y pensé, quizá puedo volver la vista atrás.

P. Entre los invitados destaca Eric Clapton; dígame cómo se siente uno tocando con dios.

R. La verdad es que resulta imponente, sobre todo porque Eric es un tipo muy serio con todo lo que tiene que ver con su profesión. Pero también es cachondo y humilde. Sigue considerándose un estudiante de la música, lo ves constantemente hablando de un intérprete al que acaba de descubrir y que "toca mucho mejor" que él...

P. Repite con el productor Phil Ramone.

R. Es alguien que viene de los tiempos heroicos. Empezó en la era de las grabaciones multipistas, además, sabe cómo grabar cada instrumento, lo que suena un tanto obvio, pero no lo es. Puedo ser un poco chapado a la antigua en el sentido de querer mantener el espíritu de la interpretación en vivo y en directo, pero no en el de renunciar a usar la moderna tecnología si puedo mejorar el resultado. Demasiadas veces los músicos de jazz deben enfrentarse a limitaciones presupuestarias y a ingenieros que mezclan mal... eso es lo mejor de la música pop, las producciones son tan estupendas que a menudo son mejores que la música. Si se pudiera aplicar ese estándar al espíritu del jazz, esa música sería la bomba.

P. En todo caso lo más asombroso es que grabó Here & gone mientras estaba recuperándose de una neumonía.

R. Estaba en Europa el año pasado por estas fechas y no sé si recuerda que fue un verano muy frío. El caso es que pillé una neumonía y tuve que suspender la primera parte de una gira por EE UU, algo que nunca me había sucedido, y cuando me metí en el estudio me sentía un poco depre. Pero toqué y, créame, lo hice lo mejor que pude.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de septiembre de 2008