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La capa de Carlos V vuelve a brillar

La Junta andaluza restaura la prenda que lució en su coronación en Aquisgrán

Carlos I de España y V de Alemania (Gante, 1500-Yuste, 1558) fue el soberano más poderoso de Europa. Castilla, con sus dominios en América, Aragón, Sicilia, Nápoles, Austria, Holanda, Flandes y Luxemburgo eran algunos de los territorios sujetos bajo su cetro. El monarca fue coronado en 1520 en Aquisgrán (Alemania). Su reconocimiento como emperador lo convirtió en árbitro del destino de Europa. Según la tradición, la capa pluvial (prenda que suelen usar sacerdotes y prelados en actos de culto) que Carlos V lució en su coronación fue a parar a Sevilla. Historiadores señalan que la capa fue donada por Carlos V a la Orden de Santiago tras su boda real en Sevilla con la infanta Isabel de Portugal en 1526.

La capa ha sido restaurada por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), dependiente de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. La restauración ha costado 32.000 euros. La consejera de Cultura, Rosa Torres, entregó ayer la capa pluvial al Arzobispado de Sevilla. El deán de la catedral, Francisco Ortiz, recordó que en el coro del templo hay "una silla dedicada al emperador Carlos V". "Es una silla que sólo la utilizaba el emperador", precisó el deán. La capa, que antes de su restauración estaba en la iglesia de Santiago, se expondrá de forma permanente en la catedral de Sevilla.

El IAPH centró su intervención en el desmontaje de las partes de la pieza. El objeto era alinear y corregir las deformaciones originadas por los numerosos zurcidos y parches que tenía la capa. También se limpió el tejido de brocatel (tela con dibujos brillantes) y los bordados. Para consolidar el tejido base se emplearon soportes de algodón y lino. Además, se fijaron zonas sueltas con hilos de seda.

La capa es obra de un autor anónimo de la escuela del norte de Europa. Sus adornos y la técnica con que fue hecha encuadran el bordado en una época de transición entre el periodo gótico y el Renacimiento. Algunos elementos son posteriores (en concreto, del periodo manierista). En la parte frontal de la prenda figuran santos y santas. En la espalda está representada la coronación de la Virgen con el Niño. Y en toda ella pervive el recuerdo de un monarca que dominó océanos y continentes.La idea de "cada ciudadano, una vivienda" condicionó a ambos lados

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de septiembre de 2008