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Chipre abre un proceso histórico para la unificación

Los líderes greco y turcochipriotas buscan un pacto antes de fin de año

Mientras en Georgia y Serbia se levantan fronteras, el último muro construido en Europa, hace 34 años, se resquebraja: las máximas autoridades grecochipriotas y turcochipriotas se reunieron ayer en Nicosia para abrir el proceso que podría culminar con la reunificación de esta isla cuya parte sur -dos tercios y 780.000 habitantes- pertenece a la UE mientras que el norte -260.000 habitantes- alberga a 35.000 soldados turcos y cuenta sólo con el reconocimiento de Ankara.

"Ha llegado la hora de poner fin a este problema y de dar a la gente de Chipre el futuro que merece. Tenemos una voluntad común y un mismo deseo", afirmó el presidente de Chipre, el comunista Dimitris Christofias. "Estamos convencidos de que tendremos éxito y cerraremos un acuerdo pronto", añadió el líder de los turcochipriotas, Mehmet Ali Talat. Ambos se atrevieron a poner incluso plazos: antes de fin de año.

La elección contra pronóstico de Christofias el pasado febrero desatascó el proceso, enmarañado en 2004 tras el referéndum sobre el plan de Naciones Unidas, que fue avalado por el norte proturco pero rechazado por el Gobierno grecochipriota, el único reconocido internacionalmente. Los expertos consideran que tanto Christofias como Talat son moderados y que nunca se habían dado tantas condiciones para llegar a un acuerdo.

Pese a las declaraciones rimbombantes de ayer y al optimismo de los líderes, las negociaciones serán largas y tortuosas. Ayer hubo la primera toma de contacto -de gran valor simbólico al ser al máximo nivel-, pero las reuniones de trabajo no empezarán realmente hasta la semana que viene.

El conflicto chipriota -que arranca en 1974 con la invasión turca tras un golpe de Estado frustrado que pretendía unir la isla a Grecia- tiene importantes repercusiones para el conjunto de la UE y, sobre todo, para la eventual adhesión de Turquía. La UE difícilmente puede albergar a un país que ocupa militarmente otro Estado miembro. Y Turquía difícilmente se retirará de Chipre antes de ver despejado el camino hacia la UE.

La partición de Chipre ha sido especialmente perjudicial para la economía del norte, aislado del mundo. Su renta per cápita es la mitad que la del sur (9.666 euros frente a 18.879) y todo su comercio debe pasar por Turquía, lo que encarece cualquier operación. Los expertos consideran que la experiencia supone toda una advertencia para Osetia del Sur, Abjazia y otras regiones independentistas que dependen del reconocimiento de un único país.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de septiembre de 2008