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El Jardín Botánico albergará 400 especies

La primera fase del nuevo parque de Santiago abrirá a finales de año

Las 250 especies que componen la flora silvestre de las orillas del río Sarela, a su paso por el campus de Santiago, estarán listas para visitar a finales de este año. Los bordes del caudal se limpiarán y acondicionarán con 250.000 euros que invertirá el Consorcio de la ciudad. Esta es sólo la primera fase de lo que será el Jardín Botánico, un proyecto que se ha desbloqueado, tras 15 años gestándose, con la firma el pasado julio del convenio entre el Consorcio y la Universidad de Santiago.

No será hasta finales de 2009 cuando esté terminado. "Esto no es una carrera", recuerda Jesús Izco, catedrático de Botánica de la Universidad de Santiago y uno de los impulsores del proyecto, "lo más importante es que el jardín sea inteligible, simple y asequible a todo el mundo".

Si todo marcha según lo previsto, a finales del próximo año se habrán abierto al público los tres jardines en los que se divide el proyecto, que comprenden 10 hectáreas expropiadas por tres millones de euros en 2004. Se trata del Jardín da Xacia, el Jardín de Camel y Jardín de la diosa Gaia.

El primero corresponde a la primera fase de recuperación de los márgenes del Sarela. Conservará una naturaleza compuesta por sauces, chopos, robles o laureles, donde podrán estudiar in situ alumnos de la universidad de distintos departamentos una vez el terreno esté acondicionado. "El jardín también tiene que ser un espacio donde se pueda aprender", opina Izco.

El segundo, el Jardín de Camel, albergará unas 60 especies diferentes de camelias que ya han enviado sociedades de Nueva Zelanda, EE UU, Francia, Bélgica o Italia. Los ejemplares se encuentran por ahora en un centro de Areeiro, donde ya se están cultivando para su próximo traslado a Santiago el año que viene.

La flora gallega amenazada tendrá también su espacio en el Jardín de la diosa Gaia, donde se llegarán a cultivar 70 especies gallegas en peligro de extinción. En total, 380 especies compondrán un Jardín Botánico que tardará tiempo en alcanzar su máximo esplendor, aunque a Izco no le preocupan las cifras. "La bondad de tener un jardín botánico es de qué forma lo aprovechamos. Se trata de qué somos capaces de transmitir".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de agosto de 2008