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Reportaje:

"¡Que se llevan al niño!"

Una pareja intenta sacar a su bebé enfermo del hospital La Paz al saber que los servicios sociales les retiraban la custodia por ser toxicómanos

La planta tercera de partos del hospital de La Paz se convirtió el lunes a mediodía en el escenario de una persecución. "Fue como una película", recuerda Sebastián Martínez, celador del centro sanitario público desde hace 34 años. Un hombre, J. M. L. J., y una mujer de unos veinticinco años y cuya identidad no ha trascendido, acompañados de una niña de unos cuatro años, intentaron llevarse por la fuerza a su recién nacido.

La mujer había dado a luz 20 días antes. La familia visitaba a diario a su pequeño, que permanecía ingresado en la unidad de neonatología con síndrome de abstinencia, según confirmó ayer una portavoz de la Consejería de Familia y Asuntos Sociales. El lunes estaba previsto que le dieran el alta.

El recién nacido tiene síndrome de abstinencia, según la Comunidad

La pareja llegó a salir con el bebé a la calle, donde los retuvo un vigilante

Hacia mediodía, el personal del hospital comunicó a los padres que Asuntos Sociales les retiraba la tutela del bebé. Fue entonces cuando sacaron al niño de su cuna y salieron corriendo con él. Dos enfermeras trataron de cerrarles el paso. Cuando ya estaban en el ascensor, un celador también intentó detenerlos, según el relato de la portavoz del hospital.

La pareja "tiene problemas con las drogas", explica el celador, que ha denunciado al padre del niño en la comisaría por agresión. El hombre, un español de unos cuarenta años, según la descripción del celador, fue el que llegó a la cama del bebé, lo cogió y echó a correr. "Todo el mundo intentaba pararlo al grito de '¡que se llevan al niño!", relata Martínez.

La pareja se metió en el ascensor, donde, según la denuncia, llegó el celador junto a otro grupo de personas para intentar impedir que cerraran la puerta. Pero el padre le dio un golpe en el cuello y Martínez perdió la conciencia. "Me dejó como a un boxeador, caído patas arriba". Los padres bajaron y consiguieron salir a la plaza del complejo hospitalario.

Allí les esperaba un vigilante, cuyo testimonio también aparece en la denuncia, que vio sólo a la mujer con el bebé en brazos y la pequeña de la mano. Ella accedió a acompañarle de nuevo a maternidad. Pero, en el camino de vuelta, reapareció el marido que, según la denuncia, "intentó agredir" al vigilante. Acudieron dos responsables de seguridad más a ayudarle. Le pusieron las esposas, el personal del hospital se quedó con el niño y esperaron a la Policía Municipal, que apareció instantes después.

Los servicios sociales de la Comunidad llegaron más tarde para hacerse cargo del niño, que está bien y permanece en uno de sus centros. "Recibimos un informe que alertaba de que el bebé podía estar en situación de desamparo y verdadero riesgo", aseguró ayer la portavoz de Familia. "Los padres, al parecer toxicómanos, no podían hacerse cargo del niño al no tener ni trabajo ni otros recursos económicos". La madre residía en un albergue antes de dar a luz, según relató la portavoz del hospital.

La Comunidad ha informado al fiscal de Menores y ahora empezará una investigación sobre el entorno familiar del bebé. Con respecto a la niña que acompañaba a la pareja, de momento no se puede actuar en ningún sentido, asegura una portavoz, que explicó que los servicios sociales han tomado la decisión de ejercer la tutela "por la vía de urgencia" a instancias de un informe sobre el niño, no sobre los otros posibles hermanos. No pudo precisar si la niña es efectivamente hermana del bebé.

La Policía Municipal rehusó ayer dar cualquier información sobre la detención del hombre. No confirmó si sigue detenido o ha quedado en libertad. Martínez, el celador que intentó frenar a la pareja en el ascensor, está "indignado" por la agresión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de julio de 2008