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EE UU aprueba un plan para salvar al sector hipotecario

El Senado adopta medidas para evitar el desahucio de 400.000 familias

El Senado de EE UU aprobó ayer, en una insólita sesión celebrada en sábado, un paquete de medidas para salir al rescate del sector inmobiliario y evitar el desahucio de 400.000 familias que tienen problemas para hacer frente a sus hipotecas, valoradas en 300.000 millones de dólares (191.000 millones de euros). En principio, los hogares beneficiados podrán refinanciar sus hipotecas con fórmulas más baratas y estables.

Además, se permitirá a la Casa Blanca salir al rescate de los bancos semipúblicos Fannie Mae y Freddie Mac, en caso de que necesiten que se les inyecte liquidez para seguir operando. Las dos entidades, que garantizan la mitad de las hipotecas concedidas en EE UU, podrán gracias a la nueva legislación recomprar nuevas hipotecas, lo que ayudará a reducir la presión sobre los bancos. El paquete aprobado ayer incluye también una partida de 3.900 millones de dólares (2.483 millones de euros) para rehabilitar zonas deprimidas. Con la nueva legislación se pretende lanzar un mensaje de calma a los mercados y a los ciudadanos, que no terminan de ver la luz al final del túnel. Mientras, crece la lista de entidades financieras golpeadas por la crisis.

Las nuevas víctimas son el First National Bank de Nevada y el First Heritage Bank de California, intervenidos por las autoridades del Tesoro de EE UU. Dada la situación, es ahí, en el sector bancario, donde se concentran los miedos de Wall Street, que no hace ni dos semanas vio cómo los problemas de liquidez se llevaban por delante a IndyMac Bancorp y obligaba a las autoridades reguladoras de EE UU a intervenir.

Con las dos nuevas entidades intervenidas, filiales del First National Bank, ya son siete las instituciones que colapsan en EE UU por el estallido de la burbuja inmobiliaria y de las hipotecas subprime. El First National tenía unos activos por valor de 3.400 millones de dólares (2.165 millones de euros) y 3.000 millones (1.910 millones de euros) en depósitos. El First Heritage es mucho más pequeño, con 254 millones de dólares en activos y 233 millones en depósitos.

El Tesoro intervino debido a su baja capitalización. Los bancos serán gestionados por el Mutual of Omaha Bank, que opera en Nebraska y Colorado. Washington se esfuerza por lanzar un mensaje de calma, al aclarar que estas dos entidades representan sólo un 0,3% de un sector que maneja activos por valor de 13,4 billones de dólares (8,53 billones de euros). IndyMac, cuando colapsó, tenía activos por 32.000 millones.

Las quiebras bancarias, este año, superan ya las registradas entre 2004 y 2007, a un ritmo similar al visto a finales de 1980 y comienzos de 1990. El colapso de estos tres bancos en las últimas dos semanas no será único. De hecho, las autoridades reguladoras se están preparando para intervenir en más entidades con problemas financieros, contratando a más personal e intensificando su formación para evitar que cunda el pánico entre los clientes.

El secretario del Tesoro, Henry Paulson, dijo esta semana que el sector bancario goza de buena salud, aunque aclaró que no empezará a salir de la crisis hasta que la vivienda no se estabilice. No parece que sea el caso. Las ventas de vivienda cayeron en junio a su nivel más bajo en una década.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de julio de 2008