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Análisis:EL ACENTO

Sin botones, como el jefe

Steve Jobs, el jefe de Apple, es un señor a quien no le gustan los botones. En las célebres conferencias anuales que da para presentar las novedades de la casa viste un jersey negro. Sin botones. Por eso es lógico que sus máquinas también los vayan abandonando. La más popular, además del más moderno iPod, es el teléfono móvil iPhone, con pantalla táctil.

El primer iPhone que se vendió en Estados Unidos en junio del año pasado era técnicamente más modesto del que ahora ha llegado a España. Sin embargo, unas 270.000 personas compraron aquel iPhone en los primeros días. Son los early adopters, aquellos que quieren ser los primeros en tener lo último. El iPhone estadounidense sólo podían tenerlo los clientes de la operadora AT&T, pero las ganas de tener aquel teléfono hizo que muchos lo crackearan para poderlo disfrutar en otros países o con otras compañías. No es el mejor teléfono, como tal, pero introduce otra forma de manejo que es nueva, amigable y juguetona.

Para este segundo lanzamiento, Apple ha prescindido en varios países de la exclusiva con una única operadora. Lo comercializan más de una en un mismo país. El caso más singular es Bélgica, donde la ley prohíbe vender un móvil asociado a una suscripción de servicios. Allí el precio de venta irá de los 525 a los 615 euros. Saldrá más tarde. No se descarta que este mercado libre provoque alguna excursión para el contrabando de la pieza. En España sólo Telefónica es la titular. Lo vende más barato, o incluso gratis, pero quienes quieran disfrutar, y enseñar, su iPhone deberán comprometerse dos años con Movistar y pagar unos fijos de consumo. Telefónica ha recibido más de 250.000 solicitudes, y la mitad de estas peticiones son de clientes de otras compañías.

La operadora española no lo venderá a través de la web. Su hermana en el Reino Unido, O2, tuvo que abandonar este método después de que miles de demandas colapsaran la página de Internet.

El móvil de Apple tenía a finales de 2007 el 6,5% de cuota en el mercado de los teléfonos inteligentes, por detrás de Nokia (52,9%) y RIM (11,4%). Todo el mundo habla del iPhone pero no todo el mundo lo compra. También ésta es una de sus gracias. La distinción digital.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de julio de 2008