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Reportaje:

España se queda sin el retablo robado

Cultura juzga excesivo el precio de la pieza, rematada en Sotheby's en 1,4 millones

El propietario del retablo de Ambrosius Benson que fue robado en 1913 de una iglesia riojana no quiso llegar a un acuerdo con el Estado español, convencido de que el martillo de Sotheby's incrementaría la cotización de la obra. La predicción se confirmó anoche, cuando la sala de subastas londinense vendía el óleo sobre tabla del maestro flamenco por 1.161.250 libras (1,4 millones de euros), casi doblando su tasación inicial (entre 600.000 y 800.000 libras).

Frente al tremendo revuelo que ha suscitado en España la salida a la luz de la obra -sustraída de la iglesia de la Santa Cruz de Nájera (Logroño)-, los responsables de Sotheby's subrayaron que la puja se desarrolló con la habitual normalidad, puesto que su cliente adquirió el retablo "de buena fe y tenía su plena titularidad".

El Ministerio de Cultura español sólo aspiraba a poder realizar una compra directa de la pieza, pero no cuestionaba la legalidad de su propiedad, razón por la cual esta polémica no ha merecido una sola línea en la prensa local. "No ha podido ser", se lamentaba ayer una portavoz del departamento que dirige César Antonio Molina. "La pieza ha alcanzado un precio excesivo al que no queríamos llegar. Hemos intentado por todos los medios legales que la subasta no se celebrase, pero las seis ventas posteriores al robo habían convertido en legítimo al actual propietario y no había base para que la venta no siguiera adelante. Hemos negociado hasta esta misma mañana [por ayer por la mañana]".

El consejero delegado de Sotheby's en España, Pablo Melendo, confirmaba el intento fallido por parte de las autoridades españolas de llegar a un acuerdo con el vendedor de la pieza, un coleccionista francés: "Los actuales propietarios han considerado que la oferta no era suficiente. Aunque es una pieza muy institucional, de museo, lo cierto es que cada vez hay menos obras de maestros antiguos en el mercado y, cuando sale alguna bien conservada, suele haber interés". Melendo, sin embargo, no esperaba que el precio "volase" como lo hizo finalmente, aunque era consciente del interés que había suscitado la pieza: "Todo el mundo suele acudir a estas subastas exquisitas".

Se cierra así un nuevo episodio en la larga crónica de expolios de obras de arte que acumula el arte religioso en España. La pieza vendida ayer, un tríptico en cuya hoja central se representa una Lamentación de Cristo, desapareció de la iglesia riojana la Nochebuena de 1913, suceso que fue denunciado por el académico najerense Constantino Garrán. El actual párroco de Santa Cruz, Rafael Gil Vicuña, informaba ayer a ELPAÍS.com que, según documentos conservados en la parroquia, el denunciante fue el entonces párroco de Santa Cruz de Nájera, Anastasio Torrecilla que describía en su libro de crónicas el hecho: "Hemos tenido un robo audaz y sacrílego, con la complicidad de algunos najerinos". Los ladrones cortaron el suministro eléctrico y se llevaron la pieza sin más destrozos, ya que disponían de llaves.

La pista de la pieza se pierde durante un tiempo hasta que aparece en fecha no determinada en manos del coleccionista Sam Hartveld. En el año 1950 se subastó en Nueva York, para reaparecer en 1969 en un anticuario parisino llamado Darío Boccara. El Gobierno español ya conoció entonces la existencia del retablo que, sin embargo, pasó a manos del financiero portugués Ricardo Espirito Santo. De ahí a un coleccionista francés, que lo vendió al propietario que ayer lo cedió.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de julio de 2008