El desafío soberanista

Zapatero: "No tengo duda de que el 'lehendakari' acatará la legalidad"

El presidente habla mañana en una entrevista con EL PAÍS del desafío de Ibarretxe

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero no está preocupado por el nuevo reto al Estado lanzado por el lehendakari Juan José Ibarretxe porque "es una segunda versión de las maniobras que hizo hace cuatro años". Entonces el Congreso rechazó su propuesta soberanista, y ahora el Ejecutivo confía en que el lehendakari acate la legalidad.

Pero ahora será por una decisión del Constitucional que paralizará la tramitación del plan soberanista durante cinco meses, una vez que el Gobierno materialice su recurso tras el próximo Consejo de Ministros.

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Rodríguez Zapatero, en una extensa entrevista que mañana publica EL PAÍS, responde así al desafío lanzado por el lehendakari: "No puede poner urnas, no dispone de urnas ni de administración electoral". El proyecto de ley es "claramente inconstitucional", subraya el presidente. No obstante, confía en Ibarretxe -"No tengo ninguna duda de que acatará la legalidad", dice- y avanza que el Estado no usará la fuerza para resolver este conflicto.

"El plan [Ibarretxe] tendrá el mismo destino que el anterior. Volverá al cajón de donde salió. No valen desafíos a las normas del Estado de derecho", sentenció a su vez la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega tras el Consejo de Ministros.

El Ejecutivo argumenta el rechazo al reto de Ibarretxe con razones institucionales para no facilitar el victimismo al que juega el lehendakari con intencionalidad electoral. "La democracia es ante todo unas reglas de juego pactadas para que pueda funcionar. Para que una consulta pueda celebrarse se exige un procedimiento que nadie se puede saltar porque, de hacerlo, en ese momento se acabaría el Estado de derecho", apuntó ayer Zapatero en Zaragoza. También aludió a las consecuencias políticas que implica el reto del lehendakari al señalar que su propuesta "ni es un plan ni un proyecto, divide a la sociedad, no lleva consigo una llamada al entendimiento y eso, en política y en democracia, suele acabar mal". Zapatero, a diferencia de José María Aznar, no romperá las relaciones con Ibarretxe para no alimentar su victimismo. "La democracia supone mantener la relación institucional. Mantendré la relación con Ibarretxe porque representa a los ciudadanos vascos".

El Gobierno quiere zanjar cuanto antes el reto de Ibarretxe y darle un perfil bajo. Por eso, Fernández de la Vega insistió ayer: "No tardaremos ni un solo día en poner en marcha el mecanismo" para recurrir ante el Tribunal Constitucional la consulta aprobada ayer por el Parlamento vasco.

El Gobierno esperará a que el Boletín Oficial del País Vasco publique el proyecto de ley de Ibarretxe para presentar el recurso ante el Constitucional. Previamente, informará al Consejo de Estado y el Consejo de Ministros del próximo viernes lo materializará. La base del recurso es que Ibarretxe ha incumplido la Constitución al no solicitar autorización del Gobierno para celebrar la consulta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 27 de junio de 2008.

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