Correa congela la relación con Colombia mientras siga Uribe

Bogotá dice estar harta de los insultos del presidente de Ecuador

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, anunció ayer que no restablecerá las relaciones diplomáticas con Colombia hasta que el vecino país "no tenga un Gobierno decente", y no descartó imponer restricciones comerciales. Se prolonga así la crisis desatada el pasado 1 de marzo por el ataque colombiano contra un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Ecuador, en el que murió el número dos de la guerrilla, Raúl Reyes.

La actitud de Correa es una reacción ante la decisión de su homólogo colombiano, Álvaro Uribe, de postergar el restablecimiento de los contactos bilaterales justo el día antes de la fecha acordada para intercambiar las notas diplomáticas. Bogotá justificó esta medida ante "las declaraciones cambiantes" y "los insultos" de Correa en las últimas semanas, que hacían "imposible" la reanudación de las relaciones. "Puras excusas, por la misma falta de seriedad de siempre; que es característico del Gobierno de Uribe", señaló Correa. Un Gobierno, añadió, "que tan sólo piensa en bombas y metralletas".

Quito rompió relaciones con Colombia el 3 de marzo, y la tensión aumentó al revelarse el contenido de los ordenadores incautados a Raúl Reyes, que sacaron a la luz los contactos mantenidos por altos funcionarios ecuatorianos y la dirigencia de las FARC, y la supuesta entrega de dinero para la campaña electoral de Correa, algo que el mandatario niega. En posición aún más delicada quedaba el presidente venezolano, Hugo Chávez, que sin embargo ha mantenido un acercamiento a Bogotá y se reunirá con Uribe el mes entrante.

A pesar de las posturas reacias tanto de Ecuador como de Colombia, la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Centro Carter continúan buscando el diálogo entre ambas naciones. Una delegación de este último organismo tenía previsto mantener ayer un encuentro con Correa, después de los diálogos que previamente sostuvo en Bogotá con Uribe. El presidente colombiano, señaló ayer la delegación, "tiene una actitud constructiva".

En cuanto a las amenazas de Correa de restringir el comercio bilateral, Ecuador no podría tomar decisiones unilaterales de este tipo, ya que hacerlo significaría afrontar sanciones internacionales, en especial de la Organización Mundial de Comercio y la Comunidad Andina. De ahí que la ministra de Exteriores ecuatoriana, María Isabel Salvador, se retractara y anunciara que "en la práctica, no se va a hacer". En lo que va de año, el flujo comercial de los dos países, calculado en 2.000 millones de dólares anuales (unos 1.270 millones de euros), se ha mantenido estable.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 26 de junio de 2008.

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