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Cambio en Cuba

Fidel Castro ataca a la UE tras la retirada de las sanciones

El ex líder cubano muestra "desprecio" por la forma en que ha actuado Europa

La decisión de la UE de levantar las sanciones impuestas a La Habana en 2003 ha revuelto el panorama político en Cuba. La medida ha sido criticada por la oposición, si bien disidentes moderados apoyan la apuesta europea y defienden que el diálogo puede favorecer los cambios. En el mundo oficial, Fidel Castro se adelantó a la reacción del Gobierno con un artículo en el que manifestó su "desprecio" por la "enorme hipocresía" de la UE y consideró un "desprestigio" la forma de levantar las sanciones, adoptadas como respuesta al encarcelamiento de 75 opositores. El día anterior, el canciller Felipe Pérez Roque se había mostrado más comprensivo al considerar la medida europea "un paso en la dirección correcta".

Siete opositores fueron detenidos el viernes y liberados 14 horas después

Roque había advertido el jueves que su país esperaría a conocer en detalle la decisión europea para reaccionar "de manera oficial". Pero la irrupción de Fidel en la escena fue demoledora. Aunque desde el 24 de febrero no ostenta cargo alguno en el Gobierno sigue siendo primer secretario del Partido Comunista. Castro acusó a la UE de exigir a Cuba "impunidad" con aquellos "que pretenden entregar, atados de pies y manos, la patria y el pueblo al imperialismo", y opinó que la "hipocresía" de los Veintisiete se hacía "evidente" al coincidir con el anuncio de "la brutal medida de expulsar a los inmigrantes no autorizados procedentes de los países latinoamericanos".

"A mi edad y en mi estado de salud, uno no sabe qué tiempo va a vivir, pero desde ahora deseo consignar mi desprecio por la enorme hipocresía que encierra tal decisión

[de levantar las sanciones]", dijo Castro en su comentario, publicado el viernes en la página digital Cubadebate.cu. Ni el diario oficial Granma ni Juventud Rebelde reprodujeron ayer el texto en sus versiones impresas, hecho que sorprendió a algunos analistas y diplomáticos, aunque el ex mandatario había dicho que el artículo sólo sería divulgado en Cubadebate.

Otro fragmento del mensaje de Fidel, que en los últimos días se ha reunido con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y con el de Uruguay, Tabaré Vázquez, llamó la atención. Cuando dice: "Tengo muchas cosas que decir, mas, por hoy, basta. No deseo molestar, pero vivo y pienso". Un diplomático europeo hacía ayer la siguiente lectura: "Está claro lo que piensa Fidel sobre la UE. Y también está claro que, sobre éste y otros asuntos importantes, hay diferentes opiniones en Cuba. Así que hay que esperar por la reacción oficial".

Más abiertamente lo decía la disidente Marta Beatriz Roque: "Aquí no se sabe quién manda". Y en medios oficiales, la posición era la de siempre: no hay ninguna división, y el que quiera decir que Fidel va por un lado y Raúl Castro por otro, se equivoca.

Que el panorama político está confuso y caldeado, parece obvio. Más allá de las reacciones verbales de funcionarios, diplomáticos y disidentes, el anuncio del levantamiento de las sanciones, que estaban suspendidas desde 2005, provocó de inmediato movimientos de otro tipo. El viernes Marta Beatriz Roque denunció la detención de siete opositores que protestaban en Matanzas por la situación en que se encuentra el preso Mario Pérez Aguilera. Los opositores fueron puestos en libertad al anochecer, pero según Roque todos fueron golpeados y acusados por "desacato a la figura del comandante en jefe", entre otros delitos. Mientras duró la detención -más de 14 horas-, diplomáticos europeos sostuvieron contactos con las autoridades, que todavía han de pronunciarse sobre la decisión de la UE.

"España espera con interés y confianza la respuesta oficial del Gobierno cubano", aseguró ayer un portavoz del Ministerio de Exteriores, informa Miguel González.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de junio de 2008