El PP defiende en solitario el contrato de integración para inmigrantes

El Congreso rechaza la propuesta que Francia pretende pactar con España

La propuesta electoral estrella del PP murió el pasado 9 de marzo cuando el partido de Mariano Rajoy perdió las elecciones generales y ayer el Congreso de los Diputados procedió a sepultarla bajo la losa de una abrumadora mayoría. El PP se quedó solo ayer defendiendo el contrato de integración para inmigrantes. Todos los demás grupos la rechazaron con su voto y con una catarata de descalificaciones que van desde el "fomento de la xenofobia", al "inútil, degradante y retrógrado", pasando por la etiqueta de "contrato de vasallaje".

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La votación fortalece al Gobierno en la negociación que mantiene estos días con Francia para establecer un pacto europeo sobre inmigración. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, pretende incluir un contrato similar al que defiende el PP, para que se obligue a firmarlo a los inmigrantes legales. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero rechaza este punto, que se ha convertido en el escollo principal de un acuerdo que ha de estar concluido antes del 27 de junio, fecha de la cumbre hispano-francesa que se celebrará en Zaragoza.

Con la votación de ayer, el Gobierno fortalece su posición ante Francia y, obviamente, hace imposible que acepte el contrato de integración.

En la defensa del texto, el diputado del PP Rafael Hernando explicó que se trata de hacer cumplir a los inmigrantes las costumbres españolas, incluyendo la renuncia a la poligamia, a la mutilación genital y a la explotación sexual, entre otras.

Los demás grupos intentaron, a través de CiU, que el primer debate sobre inmigración de la legislatura no se saldara con desacuerdo. Para ello, el diputado Carles Campuzano pidió al PP que sustituyera su proposición no de ley por otra que, de forma genérica, abogaba por un pacto de Estado sobre inmigración, sin mención expresa al citado contrato. Los populares no aceptaron la enmienda, se sometió a votación la suya y fue rechazada por todos los demás grupos.

La portavoz del PSOE, Concepción Gutiérrez, aseguró que la propuesta del PP, defendida también por el Gobierno francés, "genera movimientos xenófobos". Para el diputado de Izquierda Unida Gaspar Llamazares el contrato de integración es, en realidad, "un contrato de vasallaje".

Mucho más duro fue el diputado del PNV Emilio Olabarría, quien, además, ridiculizó el alcance jurídico de la propuesta del PP, poniendo de manifiesto que se aplicaría a los inmigrantes regularizados que disponen de los mismo derechos que cualquier ciudadano español, salvo el del sufragio. "Actúan ustedes como émulos de Sarkozy", le dijo Olabarría al PP.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 10 de junio de 2008.

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