La deslocalización en la automoción deja a dos empresas en suspensión de pagos

Los fabricantes de piezas de carrocería Lehoiko Biotz y Elecqui solicitaron ayer, ante el juzgado de lo mercantil de Vizcaya, un procedimiento concursal voluntario (la antigua suspensión de pagos), después de que su principal cliente, el fabricante de camiones, MAN, les dejara plantados por otros proveedores en India y a Polonia. Ambas tienen un pasivo conjunto de 30 millones de euros. Para salir del trance, tienen previsto reducir en un 50% su plantilla y diversificar su actividad.

El propietario de ambas, Ricardo Benedí, advirtió al resto de empresarios del sector: "Los clientes quieren que bajemos los precios todos los años, con una ambición en calidad insaciable. Competimos con gente con salarios muy bajos. No podemos hacerlo sin mejorar la productividad", señaló.

El propietario quiere reducir las plantillas en un 50% para salir del bache
"Es incomprensible que quiera hacerlo ahora", apunta Comisiones Obreras

La deuda acumulada queda repartida a medias entre proveedores y bancos. Las empresas están al corriente de los pagos en salarios, impuestos y Seguridad Social, por lo que ambas tienen la mirada puesta en recuperar la viabilidad de sus proyectos. Las compañías, con fábricas en Abanto, Ortuella y Trapagarán, reducirán sus plantillas actuales en unos 150 trabajadores (Elecqui tiene 93 trabajadores y Lehoiko Biotz 187). La empresa solicitará a los futuros administradores nombrados por el juzgado que la intervención en ambas sea mínima y que se mantenga la continuidad.

MAN comunicó a Benedí su decisión de cambiar de proveedores el 14 de enero y sus consecuencias no tardaron en verse: si Lehoiko Biotz facturó 30 millones en 2007, la previsión para este año es de 16 millones y es aún peor para 2009 con la actual cartera de pedidos (11 millones).

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Otros factores pusieron a las empresas al filo de la navaja. "La inflación me jugó una mala pasada", reconoció Benedí. Todo esto ocurrió en un contexto en el que la relación con los clientes se deterioró gravemente después de que Elecqui estuviese más de tres meses en huelga a finales de 2006. "El comité de empresa [dirigido por LAB] tiene mucha responsabilidad en lo sucedido", destacó el empresario, que forzó el conflicto al intentar reducir la plantilla de Elecquis, que funciona casi exclusivamente como proveedor de Lehoiko Biotz. CCOO, con representación en ambos comités de empresa, se mostró "sorprendido" ante el proceso concursal y aseguró que la intención inicial de Benedí era plantear un expediente de regulación de empleo. Por ende, ven "incomprensible" que "si hace dos meses no quería meterla en concurso, lo haga ahora", informa Europa Press.

Benedí, fundador de la Asociación de Empresarios Vascos, vinculada al Foro de Ermua, aprovechó la ocasión para reprochar a Confebask la tibieza con la que se pronuncia sobre el terrorismo: "[La patronal] podía haber sido más solidaria con las víctimas. Y tampoco le dio la importancia que tenía a la extorsión de ETA".

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