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Entrevista:TERJE SKAVDAL | Coordinador de la Ayuda de la ONU para Asia

"No habrá ayuda sin garantías de que llega a las víctimas"

Mide sus palabras con extremo cuidado para evitar cualquier conexión con la política, pero no puede evitar que destilen frustración. El noruego Terje Skavdal lleva seis años coordinando la ayuda de la ONU en la región del mundo más azotada por la furia de la naturaleza. Con indignación reprimida, Skavdal descarta que la ONU se preste al juego de la Junta Militar birmana de poner la mano sin rendir cuentas.

Pregunta. ¿Qué opina de la declaración del Gobierno de que acepta dinero y ayuda material pero no expertos extranjeros?

Respuesta. Los términos en que se ha manifestado contravienen los principios humanitarios, que exigen transparencia y rendir cuentas de la ayuda. No habrá ayuda si no hay garantías de que llega a las víctimas.

P. ¿Cómo se obtienen esas garantías?

R. Aparte de la presencia de expertos internacionales en tareas humanitarias, no existen otros mecanismos para analizar cómo llega el apoyo material a sus destinatarios naturales, que son los damnificados.

P. China, India, Tailandia y otros países asiáticos han entregado ayuda. ¿Eso entorpece la acción humanitaria de la ONU?

R. Estos países han enviado sólo asistencia material, pero nosotros disponemos de personal humanitario clave, entrenado y preparado especialmente para coordinar la distribución de la ayuda en estas situaciones de emergencia. La ASEAN [Asociación de Naciones del Sureste Asiático, de la que Myanmar es uno de los 10 miembros] impulsa la ayuda bilateral de sus miembros, pero también ha pedido al Gobierno birmano que deje entrar a los socorristas internacionales.

P. ¿Cree que la Junta Militar entorpece directamente la misión de Naciones Unidas?

R. Nos enfrentamos a las restricciones de los visados y a la incapacidad de poner a nuestros expertos sobre el terreno. Hemos hecho esfuerzos enormes y hay cientos de profesionales esperando en sus respectivos países la luz verde para viajar a Myanmar y apoyar una distribución correcta de la ayuda.

P. ¿Van a retirarse de la operación?

R. No podemos porque nuestra única preocupación son las víctimas, y tenemos que hacer todo lo que esté a nuestro alcance por apoyarles.

P. ¿Piensa que una vez que se celebre el referéndum dejarán entrar a los expertos extranjeros?

R. No sabemos de política, pero nuestro mensaje es muy claro: en una catástrofe de estas dimensiones el tiempo es crucial.

P. ¿Aún se siente optimista?

R. Llevamos casi una semana paralizados. Muchas oportunidades están perdidas. Mantenemos el empeño en seguir adelante, pero es complicado sentirse optimista en una situación en la que aumenta el sufrimiento de cientos de miles de personas.

P. El Gobierno habla de 22.000 muertos y 41.000 desaparecidos, y EE UU eleva la cifra a 100.000 muertos. ¿Cuáles son sus datos?

R. No hemos podido hacer un análisis completo de la situación, pero es evidente que cada día que pasa los 41.000 desaparecidos engrosan la lista de los muertos. También antes hablábamos de un millón de damnificados y ahora de un millón y medio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de mayo de 2008