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Villena venderá embotellada el agua que reclama para regar

Los regantes ceden a Danone 700 millones de litros al año - La Generalitat justifica la operación porque es "privada"

El mismo día en que los presidentes de la Comunidad Valenciana y Murcia, Francisco Camps y Ramón Luis Valcárcel, respectivamente, junto al presidente regional del PP en Andalucía, Javier Arenas, anunciaban movilizaciones para exigir que el agua del Ebro llegue a los sedientos campos del sur de Alicante, Murcia y Almería, la Comunidad de Regantes de Villena, una de las más activas a la hora de criticar la política hídrica del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, autorizaba la venta de parte de los recursos de su acuífero a la multinacional francesa Danone para la puesta en marcha de una embotelladora de agua mineral de la marca Font Vella. La planta se instalará, al menos parcialmente, en unos terrenos propiedad del presidente de los regantes villenenses, Andrés Martínez.

"Es un escándalo, los que exigen solidaridad a todos, ahora venden agua"

"Preferimos perder un dedo antes que cortarnos la mano", dice Martínez

Martínez ha sido protagonista relevante de la guerra del agua alentada por el presidente de la Generalitat, Francisco Camps y por el PP valenciano. En los últimos años ha promovido y encabezado decenas de actos y manifestaciones en demanda de agua, denunciando la sobreexplotación de sus esquilmados acuíferos, demandando agua de calidad para el trasvase Júcar-Vinalopó y exigiendo la toma desde Cortes de Pallás, en la parte alta del Júcar.

Nada de ello le impidió el pasado miércoles aprobar la cesión de entre 0,2 y 0,7 hectómetros cúbicos de agua al año a la multinacional francesa Danone a cambio de 240.000 euros. El precio que percibirán los regantes será de 1,20 euros el metro cúbico, y se destinará a la modernización de sus regadíos, según Martínez. Presidencia de la Generalitat eludió cualquier comentario sobre contradicción tan flagrante entre los hechos y las reivindicaciones y se limitó a señalar que se trata de una "iniciativa privada"

Los socialistas denunciaron la "estrategia escandalosa" de Martínez, que "negocia y saca beneficio económico de nuestros acuíferos", declaró el portavoz Carlos Beltrán. La alcaldesa, Celia Lledó, del PP, explicó que es una operación "rentable para todos"."Quien quiera ver fantasmas que los vea, y los tribunales dirán", dijo Andrés Martínez al preguntarle por sus posibles intereses urbanísticos en la parcela en la que está previsto que se construya la planta embotelladora. El presidente de los regantes admitió que en una de las parcelas su familia "tiene una pequeña parte, pero habrá más gente afectada", auguró.

El acuerdo inicial de la Comunidad General de Regantes de Villena contempla la cesión de un caudal de 0,2 hectómetros cúbicos, ampliable hasta 0,7, con los que se podrán embotellar 200 millones de litros al año, que se ampliarán hasta los 700 millones a medida que se amplíe. Para ello, los agricultores acordaron dejar sin producción 200 hectáreas de regadío, con lo que ahorrarán 0,7 hectómetros cúbicos. La empresa les pagará 240.000 euros anuales, con lo que el metro cúbico lo cobrarán a 1,2 euros. "Es un negocio redondo con el que ahorramos agua", dijo Martínez.

Este acuerdo cuestiona las reivindicaciones de los agricultores y regantes de la zona que en numerosas ocasiones han exigido más agua y de mejor calidad. La alcaldesa de Villena, Celia Lledó, del PP, que acudió en Orihuela al acto de constitución de la plataforma de alcaldes por el agua mientras los regantes cedían sus acuíferos, explicó a este periódico que "no hay contradicción alguna", ya que el acuífero de Villena es "de altísima calidad y tiene reservas suficientes". De hecho, recordó que localidades como Novelda, Asp y parte de L'Alacantí beben agua de allí. "No pasa nada, el agua en vez de usarla para regar se embotellará, no habrá más consumo, el caudal está previsto", apuntó la primera edil, que tildó de "rentable" la operación para los regantes y para el propio Ayuntamiento. "No podemos paralizar el progreso, se crearán cien puestos de trabajo", dijo.

Los socialistas apoyan la generación de empleo en la localidad, pero observan "extrañas coincidencias" en esta operación. El ex diputado provincial y concejal socialista en Villena José Ayelo tildó de "tomadura de pelo que se diga que los acuíferos están sobreexplotados y que no hay agua y se venda a precio de oro para embotellar". La ex alcaldesa socialista Vicenta Tortosa criticó que "quien denuncia que falta agua y quiere el trasvase del Ebro, sea el promotor de la venta de agua".

La operación también provocó extrañeza entre otros colectivos. Ángel Urbina, portavoz de los regantes en toda la provincia de Alicante y de riegos del Levante, evitó valorar a fondo esa decisión hasta tener todos los detalles de esta operación que a priori tildó de "un poco rara". Urbina reconoce que el único acuífero a punto de secarse es el de la sierra de Crevillent y que el de Villena "es grande y tiene agua para 80 años", y agregó: "Si los compañeros acuerdan no regar y vender su agua, hay que respetar su decisión".

José Pascual Fortea, de los regantes del Júcar, tildó de "descaro total" esta operación. "Piden agua de calidad para venderla a precio de oro, es una barbaridad", dijo. La diputada socialista Juana Serna tildó de "desvergüenza que el PP esté reclamando agua y trasvases y los regantes la vendan a precio de gasolina". Josep Botella, secretario de la Unió, tildó de "escándalo público" que quien exige "solidaridad a Cataluña y al Júcar venda agua". Martínez contesta a todas las críticas: "Eso es comparar una gota [acuíferos de Villena] con el océano [Ebro]. Preferimos contarnos un dedo antes que perder la mano". La diputada de Compromís Mireia Mollà instó al PP a explicar "cómo es compatible pedir el trasvase del Ebro y vender agua".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de mayo de 2008