Reportaje:Información privilegiada

Díaz Ferrán 'argentiniza' Aerolíneas

El presidente de la patronal y su socio, Gonzalo Pascual, volaron de urgencia a Buenos Aires para arreglar el futuro de la compañía aérea

El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, tuvo que salir volando el domingo por la noche a Buenos Aires. No era un viaje institucional de la patronal para estrechar relaciones comerciales. Se trataba de sus negocios privados y, en concreto, de arreglar el futuro de Aerolíneas Argentinas (AA). El caso, además, era tan importante que no valía con que fuera sólo su socio Gonzalo Pascual. Y es que, mientras pilota la patronal, que no es poco, Díaz Ferrán tiene que buscar tiempo para gestionar su grupo de empresas, nucleado en torno a Marsans.

El viaje relámpago -ida el domingo por la noche y vuelta el martes por la mañana- ha dado sus frutos. Díaz Ferrán y Pascual coincidieron en Buenos Aires con el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. No fue por casualidad. Aunque, evidentemente, pueden verse con mucha más facilidad en Madrid, la coincidencia en la capital argentina respondía a la necesidad de tratar in situ la situación de la compañía aérea, otra vez al borde del abismo.

Allí tuvieron oportunidad de hablar de las dificultades de Aerolíneas con el ministro y con el embajador español, Rafael Estrella. Unas declaraciones de éste la semana pasada provocaron una reacción en cadena. El embajador dijo que había malestar en la empresa española porque el Gobierno de Cristina Fernández estaba buscando inversores locales por su cuenta, lo que podía forzar a una salida de sus propietarios.

Las palabras del embajador tuvieron efecto. Pascual reconoció después que no le importaba "argentinizar parcialmente" el capital. Moratinos se apresuró el lunes en desmentir que el motivo de su viaje fuera "presionar" al Gobierno argentino por la situación de AA. Aseguró que el "objetivo principal" había sido participar en un seminario dedicado a la mujer; pero, además de esa problemática, habló de la de las filiales españolas y, muy en concreto, de la de AA. El caso es que, tras la mediación del ministro y la presencia de los empresarios españoles, se ha desbloqueado el asunto.

Tanto el ministro como los dos empresarios volvieron a España con incertidumbre, pero con esperanza. El presidente de la patronal y su socio (presidente de la patronal turística y vicepresidente de CEOE) conocen muy bien los entresijos de la política argentina; pero confiaban en el compromiso de Cristina Kirchner desde que ésta visitó Madrid cuando estaba en campaña electoral. Sus representantes se quedaron negociando con el ministro de Planificación, Julio de Vido, quien tomó el mando de la negociación tras la tensión creada con el secretario de Transportes, Ricardo Jaime, en la búsqueda de inversores locales. El miércoles, Ferrán y Pascual se pudieron ir a disfrutar del puente con un principio de acuerdo bajo el brazo.

En el seno del Ejecutivo argentino ha habido pareceres encontrados. Al final, parece que se ha impuesto el criterio del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, un hombre con estrecha relación con Miguel Sebastián desde los tiempos de éste en la Oficina Económica y con Díaz Ferrán.

El grupo español había dado una especie de ultimátum para encontrar una solución de la compañía aérea, de la que tiene el 95%, así como de Austral, de la que posee el 100%. Pedía un abaratamiento del queroseno y una subida de tarifas del 20%. El Gobierno parece haber aceptado un aumento que satisface a la empresa española y que desplaza el fantasma de su abandono. Queda dar entrada a socios locales e inyectar capital. El Estado argentino elevaría su participación del 5% al 20%; las provincias, un 5%, y los empleados, otro 5%. El restante 70% quedaría en manos de una sociedad en la que el grupo español tendría un 35%, con una mayoría de control, y los socios privados locales, otro tanto.

Entre las posibles incorporaciones a Aerolíneas figura la sociedad Buquebus, que preside Juan Carlos López Mena y hace el tráfico marítimo entre Argentina y Uruguay. También han estado interesados el Banco Macro, del adinerado Jorge Brito; la constructora ODS, que preside Angelo Calcaterra; Transportes Plaza, de Claudio Cirigliano, e, incluso, la española Isolux.

Entre tanto, en España, los responsables de Aerolíneas han presentado a la juez que lleva el caso de un presunto delito fiscal en la empresa un contrainforme en el que esperan demostrar que no han defraudado 90 millones de euros, de lo que se les acusa. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 03 de mayo de 2008.

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