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Reportaje:El fiasco inmobiliario

La crisis deja 650.000 pisos sin vender

Un tercio de la obra nueva construida desde 2005 sigue sin hallar comprador

La crisis inmobiliaria está obligando a las compañías a retrasar las promociones que tenían previstas. Su preocupación ahora es cómo dar salida al enorme stock de pisos que tienen en sus manos. Un tercio de las más de 1,8 millones de viviendas nuevas construidas desde 2005 siguen sin hallar comprador. Y el volumen se ha ido engordando hasta multiplicarse por seis en apenas tres años y alcanzar las 639.646. La situación es delicada en Castilla-La Mancha, donde las inmobiliarias no pueden deshacerse del 68,5% de lo que han levantado; la Comunidad Valenciana, y Murcia. Sólo en Canarias el mercado ha ido absorbiendo todo lo construido.

No hay cifras oficiales sobre el stock de viviendas sin vender, pero el economista y gerente de la Universidad de Alcalá de Henares, Julio Rodríguez, propone cruzar los datos anuales sobre viviendas terminadas, avalados por los aparejadores, y las compraventas de obra nueva, recogidas por los registradores. Desde 2005, en pleno apogeo del boom, hasta febrero de 2008 se acabaron 1,86 millones de viviendas. Y en cambio, se vendieron 1,22 millones. "El stock continúa acumulándose porque todavía se tienen que acabar proyectos que se han ido visando por los arquitectos. No es descartable que hasta hoy ya hubiera más de 750.000 viviendas sin vender", sostiene Rodríguez.

Más de la mitad de los pisos de Murcia y Valencia siguen en el mercado

El 'stock' de obra nueva sin vender se ha multiplicado por seis desde 2005

Las ventas de las promotoras se han desplomado un 60% desde septiembre

La estimación no está muy lejos de la previsión que efectúa Guillermo Chicote, el presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de España (APCE). Chicote se teme que la cifra de viviendas sin despachar alcance las 700.000 si las administraciones no toman medidas para remediarlo. Y es que el año pasado las inmobiliarias acumularon 300.000 pisos, y sólo en los dos primeros meses de este año se añadieron otros 52.000.

La patronal asegura que desde septiembre del año pasado hasta ahora las ventas se han desplomado un 60%. Y pintan bastos para el año que viene, puesto que Chicote prevé que "viviremos una caída en picado". "No pedimos ayudas sólo para nosotros, sino que se apoye un sector fundamental para la economía española", sostiene el presidente de la patronal. Y remacha: "Si no vendemos stocks, no podremos reinvertir".

El mercado fue incapaz de ir absorbiendo todas las viviendas construidas a partir de 2005. Ese año quedaron 90.144 pisos sin despachar. Desde entonces, los plazos de comercialización se han ido alargando y los pisos acumulándose: 195.989 en 2006 y 300.155 en 2007. Hasta febrero se han amontonado alrededor de 650.000. A esta cantidad de pisos hay que añadir la oferta de segunda mano. Es casi imposible saber cuánta vivienda de ocasión hay en el mercado. Pero los agentes de la propiedad inmobiliaria admiten el parón: sólo cierran el 25% del volumen de operaciones que se registraban hace dos años.

¿Dónde se ubica el stock de pisos? No sólo en la costa y en la montaña, donde los mercados de segunda y tercera residencia quedaron resentidos ya en 2006. La profesora de Estudios Inmobiliarios de la Universidad de Alicante, Paloma Taltavull, asegura que el stock de viviendas abunda en las áreas metropolitanas de las grandes ciudades, sobre todo Madrid. Julio Rodríguez añade que la periferia de la capital y las cinco provincias limítrofes de la comunidad (Ávila, Segovia, Guadalajara, Cuenca y Toledo) acaparan parte de las existencias. Ello explica que dos de cada tres pisos construidos en los últimos tres años en Castilla-La Mancha están vacíos. Y que en Castilla y León permanezcan en el mercado cuatro de cada diez casas levantadas en los últimos años.

Cataluña es una de las comunidades con la proporción más baja de pisos sin vender. Pero la patronal calcula que 8.000 viviendas no hallan comprador en el área de Barcelona, es decir, el 40% de las promociones que se comercializan. "Hay desarrollos en Sant Cugat, por ejemplo, que sólo se venderán si bajamos los precios", admite un promotor catalán. La Comunidad Valenciana y Murcia, con grandes proyectos de segunda residencia, tienen más de la mitad de lo construido sin despachar. Y la Costa del Sol, según Aguirre Newman, el 35% de la oferta inicial.

Pero lo peor está por venir. "Está aflorando una oferta nueva de suelos que se compraron entre 2003 y 2004", recuerda el director de Análisis de Aguirre Newman, Javier García-Mateo. Queda plasmado en las estadísticas: se proyectan menos viviendas, pero se mantiene el ritmo de pisos terminados. Y en cambio, las compraventas se desploman. "Es la gran diferencia respecto a crisis anteriores: el exceso de oferta es espectacular, y se une a la de los inversores que las adquirieron para revenderlas y todavía no han podido hacerlo", remacha el profesor de la Universidad de Barcelona Gonzalo Bernardos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de mayo de 2008