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El control de los fondos públicos

El Tribunal de Cuentas recuerda que ya recomendó auditorías anuales

El Guggenheim no le ha remitido todavía la documentación solicitada

El descubrimiento del desfalco de casi medio millón de euros cometido por el ex director de Administración y Finanzas del Museo Guggenheim Bilbao, Roberto Cearsolo, motivó ayer un comunicado del Tribunal Vasco de Cuentas Públicas en el que el pleno del organismo resalta que ya había recomendado la realización de auditorías anuales en la Sociedad Tenedora -constituida a partes iguales por la Diputación de Vizcaya y el Gobierno vasco para adquirir su colección de arte- en su fiscalización sobre las compras de obras entre los años 1999 y 2005. La sugerencia fue rechazada por el Guggenheim argumentando que no tenía obligación legal de hacerlo.

Por el momento, el Guggenheim no ha remitido al tribunal la información sobre las cuentas de la Tenedora y los movimientos bancarios realizados entre 1999 y 2005, el plazo en el que un informe anterior encontró pérdidas de seis millones de euros en operaciones de cambio de divisas. El pasado mes de febrero el Parlamento vasco aprobó encargar al Tribunal la "fiscalización y análisis de legalidad" de los mecanismos de compra de dólares. Fue a raíz de la petición de la documentación necesaria para cumplir el mandato parlamentario cuando se descubrió la apropiación de medio millón de euros. Cearsolo confesó una semana más tarde que había realizado el desfalco con transferencias a cuentas propias y emitiendo cheques con la firma autorizada, la del director general, Juan Ignacio Vidarte, falsificada

Miembros del tribunal se habían sentido molestos por las referencias a este órgano al revelarse el escándalo. En la explicación sobre las irregularidades cometidas por Cearsolo, ocultas a lo largo de 10 años, Vidarte destacó que no habían sido descubiertas por aquel. Al día siguiente de salir sus palabras en la prensa se convocó una reunión extraordinaria del pleno del organismo auditor para responder de sus actuaciones respecto al Guggenheim.

El pleno aprobó por unanimidad un documento en el que detalla las sucesivas fiscalizaciones del Guggenheim y recuerda las advertencias que se realizaron para incrementar los controles, que fueron desatendidas por el museo. En la reunión se decidió que su presidente, Jesús Álvarez Galdós, solicite una comparecencia ante el Parlamento vasco.

El texto destaca que las conclusiones del informe publicado en 2001 sobre el periodo de construcción y puesta en marcha del museo detallaban problemas de control en la Tenedora y en la Sociedad Inmobiliaria, dueña del edificio, porque al estar participadas por la Diputación de Vizcaya y el Gobierno vasco sus cuentas no se integran en ninguna de las dos Administraciones y no están sujetas al control de las mismas. El fraude se produjo en las cuentas de ambas sociedades. El pleno también recordó que el informe de las cuentas de 2005 de la Fundación Guggenheim, responsable de la gestión, se recomendaba que las disposiciones de fondos se realizara con dos firmas solidarias, y no con una sola, la del director general, como se sigue haciendo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de abril de 2008