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PÍLDORAS

- Televisión en el dormitorio.

Los adolescentes que tienen televisión en su habitación tienden a llevar una dieta más pobre que el resto, a practicar menos ejercicio y a tener notas más bajas en el colegio que aquellos que no disponen de ella, según un estudio realizada por la Facultada de Salud Pública de la Universidad de Minesota (EE UU) y publicado en la revista Pediatrics de la Academia Americana de Pediatría. El estudio se basa en el comportamiento de 781 adolescentes de 15 a 18 años. De ellos, el 62% tenía televisión en su habitación, y por término medio la veían de cuatro a cinco horas más por semana que aquellos que no tenían este aparato cerca de su cama.

- Alzhéimer y depresión.

La depresión se asocia con un mayor riesgo de alzhéimer (hasta cuatro veces mayor) en relación a quienes no han padecido depresión, según un estudio de la Universidad Erasmus de Rotterdam (Holanda) publicado en la edición digital de la revista Neurology. En el estudio participaron 486 personas de entre 60 y 90 años que no tenían demencia. De ellas, 134 personas habían experimentado al menos un episodio de depresión que les había llevado a buscar asistencia médica. El estudio indica que las personas que habían tenido una depresión eran 2,5 veces más propensas a desarrollar la enfermedad de Alzhéimer que aquellas que nunca habían padecido el trastorno. Según Monique M.B. Breteler, autora del estudio, "no sabemos aún si la depresión contribuye al desarrollo del alzhéimer o si otros factores desconocidos causan depresión y demencia".

- Déficit de sueño en la infancia.

Los trastornos del sueño en la infancia elevan la probabilidad de sufrir posteriores problemas físicos y mentales, según una serie de estudios que se publican en un número especial de Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine. Entre las consecuencias de estos trastornos del sueño infantil se encuentran el sobrepeso (los bebés que duermen menos de 12 horas diarias tienen mayor riesgo de sobrepeso) o los problemas emocionales y de conducta (los niños que dormían menos tenían tenían puntuaciones superiores en las escalas de ansiedad, depresión y agresividad). En un editorial adjunto, los responsables del número señalan que uno de los mensajes es que debe prestarse una mayor atención a los trastornos del sueño en los niños.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de abril de 2008