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ETA falla al intentar matar a artificieros de la Ertzaintza

El 'comando Vizcaya' coloca una bomba trampa de 3,5 kilos en Bilbao

ETA trató ayer cazar a la Ertzaintza (policía vasca) con una bomba trampa. Y van dos intentos en menos de tres meses, ambos fallidos. Los terroristas del comando Vizcaya colocaron un artefacto con 3,5 kilos de explosivo junto a un repetidor de telefonía, en un monte cercano a Bilbao. El comunicante que avisó minutos antes de las 9.00 de la colocación de la bomba aseguró que haría explosión una hora después. Pero el bombazo, que se pudo escuchar a varios kilómetros a la redonda, se produjo dos horas después. Y el objetivo no era el repetidor de telefonía, que esporádicamente usa también la Ertzaintza, sino los artificieros de la policía autonómica. La bomba tenía colocado un sensor antimovimiento.

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Si alguien la tocaba, explotaría.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, lo advirtió el mismo día en que ordenó activar la alerta máxima antiterrorista (nivel 3), el pasado jueves: "Desgraciadamente, ETA va a intentar matar antes del 9 de marzo".

Dicho y hecho. El comando terrorista colocó en un repetidor de telefonía móvil en el monte Arnotegi, una de las montañas que rodean a la capital vizcaína, una maleta con carga mortífera dentro.

La maleta estaba rodeada con cinta de embalar marrón. Tras el aviso del terrorista etarra a la DYA (Detente y Ayuda) de Bilbao, las patrullas de la Ertzaintza se pusieron en movimiento. Dieron las diez. Y no paso nada.

Después de realizar un control exhaustivo de la zona, y asegurar el perímetro con un cordón policial, los agentes dieron con la maleta. Estaba junto a una ventana de la caseta del repetidor. La amenaza iba en serio y los agentes guardaron todas las medidas de seguridad ante la posibilidad de que se tratara de una bomba trampa.

No era la primera vez. Los supuestos liberados del Vizcaya Jurdan Martitegi Lizaso y Arkaitz Otazua Basabe ya colocaron el pasado 11 de noviembre una bomba trampa escondida en una papelera junto a los juzgados de Getxo. El objetivo: lograr una matanza entre los bomberos y policías vascos que acudieron tras el aviso inicial. Pero la bomba falló.

Por eso, ayer, los ertzainas del retén y los artificieros de la Unidad de Explosivos de la Ertzaintza se curaron en salud. Y decidieron sacar el robot que utilizan para desactivar las bombas a distancia. Riesgos, cero. En el momento en el que el brazo del robot rozó la maleta, a las 12.01, se produjo la explosión. "El brazo del robot saltó por los aires. Está claro que no querían volar el repetidor", explicó un agente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de febrero de 2008