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El cambio climático agrava los fuegos y extiende el riesgo a marzo y junio

Los científicos auguran que se acentuará la caída de la producción marisquera

Tras ocho horas de debate y difíciles equilibrios lingüísticos, un centenar de científicos logró consensuar ayer en Santiago un documento que recoge las evidencias del cambio climático detectadas ya en Galicia. Los investigadores convocados por la Consellería de Medio Ambiente no tienen ninguna duda de que, desde la década de los sesenta, han aumentado los días y noches cálidos, los otoños son más lluviosos, ha subido la temperatura y el nivel del mar, se producen menos jornadas de nieve y los incendios, de mayor gravedad, aumentan en meses antes inusuales como marzo y junio.

Con estos datos los expertos han dibujado un boceto de cómo será el país dentro de 50 años, con el fin de que el Gobierno gallego empiece ahora a tomar medidas para "mitigar" el impacto de los cambios. A la alerta por el agravamiento de los incendios forestales, que, según explicó José Antonio Vega, del Centro Forestal de Lourizán, se propagan ya con más facilidad y durante más meses al año, los científicos añaden un aviso por el peligro que corren los bancos marisqueros. Los estudios expuestos por José Molares, del Centro de Investigacións Mariñas, revelan que el calentamiento del planeta amenaza el secreto de la fertilidad de las rías gallegas.

Las riadas y olas de calor amenazan las capturas de almeja y berberecho

"Se ciernen problemas de calado sobre Galicia", alerta el conselleiro

Los afloramientos oceánicos, es decir, la entrada en las rías de agua fría rica en nutrientes, se producen 75 días menos al año que en los años sesenta. La disminución de este proceso físico, clave para la cría del marisco, explica en parte la caída en este tiempo de la producción marisquera de las Rías Baixas en un 13% y el bajón en las capturas de pulpo.

Otros enemigos del sector que serán más virulentos en las próximas décadas son las riadas y las olas de calor. Estos dos fenómenos, que disminuyen la salinidad del mar y propagan las enfermedades que sufren los bivalvos, empobrecerán los bancos de almeja y berberecho. El percebe, por el contrario, es el gran beneficiado por el cambio climático, ya que la rebaja de los afloramientos ha multiplicado su presencia en las rocas.

"Se ciernen problemas de calado sobre la sociedad gallega y sus sectores productivos", auguró ayer el conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, tras la reunión de los científicos. El documento consensuado por los investigadores será utilizado por el departamento de Vázquez para decidir un plan de acción política contra el cambio climático. Las medidas de la Xunta se diseñarán basándose "en las hipótesis de los peores escenarios", anunció el conselleiro.

Los autores de la investigación se quejan de la falta de datos históricos a la que se han tenido que enfrentar para localizar en Galicia las huellas del cambio climático. En respuesta a este problema, Medio Ambiente se comprometió ayer a reforzar "la red de observación del territorio" y poder "prepararse" para lo que ocurrirá dentro de cincuenta años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de febrero de 2008