El corredor verde: 10 años de trabajo y 200 millones

La restauración tras la catástrofe de Boliden se convierte en una realidad

La cuenca del río Guadiamar, contaminada gravemente en 1998 por el vertido tóxico de la mina de Boliden en Aznalcóllar (Sevilla), se ha regenerado tras diez años de trabajos y unos 200 millones de euros de gasto, hasta el punto de actuar ya como corredor ecológico entre Doñana y Sierra Morena. Técnicos de la Junta de Andalucía y del CSIC mostraron ayer los trabajos desarrollados para regenerar los 45 kilómetros del ahora denominado Corredor Verde del Guadiamar, que sufrió una de las mayores catástrofes ecológicas de España.

La regeneración del Guadiamar, un río de 80 kilómetros que cruza de norte a sur la provincia de Sevilla y conecta Sierra Morena con Doñana, no sólo ha permitido descontaminar esta zona sino que ha mejorado su biodiversidad hasta el punto de ser incluida en la Red de Espacios Naturales de Andalucía.

"La biodiversidad actual del Guadiamar ni por asomo era la que había antes del vertido", ha destacado Francisco Carrascal, asesor de la Consejería andaluza de Medio Ambiente.

La directora general de la Red de Espacios Protegidos de Andalucía, Charo Pinto, ha recordado que el último censo realizado en el Corredor Verde del Guadiamar ha identificado 44 especies de aves, 27 de peces, 11 de mamíferos y 7 de reptiles, cifras similares a los espacios naturales de mayor biodiversidad.

Tanto Pinto como Carrascal han subrayado la importancia de que el Corredor Verde del Guadiamar actúe de pasillo ecológico entre Sierra Morena y Doñana para especies como el lince ibérico, uno de cuyos escasos ejemplares fue localizado a final del pasado año en esta cuenca.

La rotura de la balsa minera de Aznalcóllar, ocurrida el 25 de abril de 1998, liberó unos 6 millones de metros cúbicos de lodos y aguas ácidas que contaminaron, aguas abajo, 4.634 hectáreas del cauce del Guadiamar a lo largo de 63 kilómetros, en una riada tóxica que logró frenarse en el límite de Doñana.

De la zona se retiraron unos 7 millones de metros cúbicos de suelos contaminados, un desafío desconocido hasta entonces en España en el que trabajaron 868 personas durante 208 días y para el que se emplearon 500 camiones que recorrieron casi 17 millones de kilómetros.

La retirada de los suelos contaminados y la expropiación de 4.500 hectáreas para crear el Corredor Verde supusieron para las administraciones un coste de 165 millones de euros, sólo hasta 2003. Con posterioridad se reforestó el cauce con más de dos millones de plantas y se construyeron equipamientos públicos para convertirlo en espacio protegido, actuaciones que también requirieron millonarias aportaciones públicas. Todos estos trabajos, que se cobraron la vida de cuatro trabajadores, fueron asesorados y seguidos por unos 200 científicos que han realizado más de cien mil analíticas.

La recuperación del Guadiamar ha incluido incluso a la mina y su balsa de residuos de 16 hectáreas. Sobre los 20 millones de metros cúbicos de lodos contaminados de la balsa -encapsulados bajo tierra para evitar nuevas contaminaciones- se extienden ahora miles de placas fotovolticas. En la antigua mina y su entorno se ubica el Parque de Actividades Medioambientales de Andalucía, en el que la Junta ha invertido otros 13 millones de euros y que cuenta con 43 empresas que han anunciado una inversión de 75 millones de euros y la creación de más de 400 empleos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0002, 02 de febrero de 2008.