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El Sol se despierta

Ya es oficial: un nuevo ciclo solar ha comenzado, lo que significa que el Sol acaba de superar su periodo de menos actividad, su mínimo y ha mostrado ya el primer signo de recuperación: una mancha solar con características que permiten asegurar que pertenece a un nuevo ciclo, que dura unos 11 años. La mayor o menor actividad del Sol se traduce en más o menos tormentas solares, fenómenos en los que la estrella emite potentes chorros de partículas cargadas que interaccionan con el campo magnético terrestre y pueden afectar satélites en órbita -GPS, telecomunicaciones y demás- o instalaciones eléctricas en Tierra, y suponer un riesgo de radiación para los astronautas.

La nueva mancha, detectada el 4 de enero por el satélite europeo y estadounidense Soho, "es el primer anuncio de que el número de tormentas solares aumentará gradualmente durante los próximos años", ha explicado Douglas Biesecker, del Centro de Predicción de Meteorología Espacial del NOAA (EE UU). Los expertos coinciden en que no será un ciclo extremo -sólo moderadamente suave, o moderadamente intenso-, y que entre 2011 y 2013 se alcanzará la máxima actividad.

Para medirlo se observa el número de manchas solares, regiones en la superficie del Sol donde el campo magnético es más intenso, y que aparecen oscurecidas. Cuantas más manchas, más probable es que haya tormentas solares.

En un ciclo medio hay entre 75 y 155 manchas, y se puede saber si una mancha pertenece a un ciclo u otro. En concreto, los expertos identificaron la mancha del 4 de enero como de un nuevo ciclo, entre otras cosas, por la latitud a la que apareció. Las primeras manchas de un nuevo ciclo pueden emerger a latitudes altas, mientras que las del ciclo anterior siguen formándose cerca del ecuador solar, explica la NASA.

Esta agencia y la europea ESA afirman que la meteorología espacial se ha convertido en un área de interés prioritario. Uno de los satélites que más están aportando a su estudio es Soho, de la NASA y la ESA, que observa el Sol desde 1995 y, por tanto, ha visto ya cómo varía a lo largo de un ciclo completo, desde tranquilo a muy activo y vuelta a empezar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de enero de 2008