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Guardias egipcios y policías de Hamás ponen orden en la frontera de Gaza

La UE quiere que la Autoridad Palestina controle el paso de Rafah

Seis días después de la voladura de la frontera entre Gaza y Egipto y de la masiva afluencia de palestinos al país vecino, las aguas vuelven a su cauce paulatinamente. Guardias egipcios y policías del Gobierno islamista de Ismail Haniya colaboraban ayer para cerrar las brechas abiertas en el muro de hierro y de hormigón. Aunque no todas. Algunos pasos abiertos continúan funcionando para permitir el regreso de miles de personas que permanecen aún en suelo egipcio. Y aunque las autoridades de El Cairo prohibieron el ingreso de vehículos particulares, los camiones todavía se adentraban en Egipto para cargar mercancías. Ahora, la batalla diplomática será dura para dilucidar quién se hace cargo del cruce fronterizo oficial de Rafah.

Los fundamentalistas advierten de que el cruce no se cerrará sin su acuerdo

Uno de los motivos que conducen a la lenta vuelta a la normalidad en la frontera es el alza de precios de los productos en el lado egipcio y el hecho de que buena parte de los comercios han agotado sus existencias. Ya no merece la pena cruzar el límite como días atrás, y cientos de miles de palestinos ya han hecho acopio de bienes.

Las negociaciones a varias bandas para determinar quién ejercerá la autoridad en la terminal oficial de Rafah ya han comenzado. La Unión Europea aboga por traspasar su control a la Autoridad Palestina. El ministro egipcio de Asuntos Exteriores, Ahmed Aboul Gheit, expresó la misma intención para que sea gestionado por fuerzas policiales leales al presidente Mahmud Abbas, con la presencia de los observadores europeos que se desplegaron en diciembre de 2005. Sin embargo, los líderes de Hamás aseguran que en las conversaciones que sostienen con El Cairo se manejan otras alternativas. A ras de suelo, los esfuerzos por marginar a los islamistas son, de momento, baldíos. Sin la cooperación del movimiento fundamentalista, que controla hasta el último centímetro de la franja, no es viable una solución duradera.

Hamás no permitirá la aplicación del esquema negociado a finales de 2005 entre Abbas, Israel y EE UU. El portavoz islamista, Sami Abu Zuhri, fue contundente: "Ese acuerdo es parte de la historia. El pueblo palestino no aceptará el antiguo procedimiento". Como explicaba otro dirigente de Hamás, Mohamed Shihab, lo que pretende su partido es eliminar la capacidad de veto de Israel para detener el paso de personas y la retirada de las cámaras que proporcionan datos en tiempo real al Ejército israelí. Shihab, que se mostraba satisfecho por la actitud adoptada por el Gobierno egipcio, concluyó: "Sin un acuerdo con nosotros, la frontera no se cerrará".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de enero de 2008