Reportaje:

Europa aguanta el tipo

El buen clima industrial y el mantenimiento del empleo ayudarán a amortiguar el golpe

Nadie duda de que la crisis financiera desatada el pasado verano en EE UU pasará también factura en Europa. Pero es pronto todavía para determinar el precio final que pagarán los ciudadanos de esta parte del Atlántico. De momento, los indicadores europeos se resisten a ceder y siguen mostrando una buena salud para la economía. El pasado miércoles, el Ifo, el Eurobarómetro alemán que mide la moral de los empresarios, contradijo los malos augurios subiendo hasta 103,4 puntos, frente a los 102 puntos de diciembre. El Ifo, que recoge la opinión de 7.000 empresas, señala que "globalmente la actividad industrial se muestra robusta". Los industriales se muestran más optimistas que hace seis meses, con una ponderación de 99 puntos frente a los 97 esperados por los economistas.

La UE recortará sus expectativas de crecimiento económico para el año 2008, pero no de una manera sustancial

El viernes, otro indicador, también alemán, el GFK, que refleja la confianza de los consumidores, sorprendió con un resultado para febrero de 4,5 puntos, ligeramente superior a los 4,4 pronosticado por los economistas. Según este indicador, "las condiciones generales se mantienen favorables, como un buen crecimiento del mercado laboral".

En el empleo es donde precisamente se ven más claramente las diferencias entre ambos lados del Atlántico. Fue precisamente el drástico parón en la creación de empleo en EE UU en diciembre pasado, con sólo 18.000 nuevos contratos frente a los 115.000 de noviembre, lo que convirtió una crisis financiera en una amenaza de recesión económica. En la UE, los últimos datos de desempleo, correspondientes a noviembre, mantenía la tasa de paro en el 6,9%, la más baja de los últimos 25 años.

Los últimos datos de empleo en la zona euro, correspondientes al tercer trimestre de 2007, registraron la creación neta de 407.000 puestos de trabajo, lo que representó un aumento del 0,3%, idéntica tasa que en los mismos periodos de 2004 y 2005 y mejor que en el tercer trimestre de 2006 (0,2%).

El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, ha admitido que "vivimos en unos tiempos difíciles" y que en las previsiones del próximo mes "se recortarán las expectativas de crecimiento para 2008, pero no de una manera sustancial". Las previsiones de la Comisión Europea del pasado noviembre para el próximo año pronosticaban un crecimiento del 2,2% para la zona euro y del 2,4% para la UE.

Otros factores que proporcionan más margen de maniobra a Europa que a Estados para capear el temporal son la situación de sus finanzas públicas, el déficit por cuenta corriente y la tasa de ahorro. La UE cerró 2007 con un déficit público del 1,1% frente al 2,7% de EE UU. En el déficit por cuenta corriente la diferencia es más abultada entre estadounidenses (5,4%), frente al 0,8% de la UE. Por otra parte, la tasa de ahorro europea es del 15%, mientras que la de EE UU es negativa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 26 de enero de 2008.

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