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Miquel Navarro, un iconoclasta en la Academia

El escultor ingresa en la Real de Bellas Artes de San Fernando

Es un verdadero inventor de ciudades. Pero de ciudades minúsculas, que lleva construyendo durante más de treinta años. Vacías, de geometría pura, y que han merecido urbanizar algunos de los mejores espacios expositvivos del mundo (del Guggenheim o el Reina Sofía al Centro Pompidou). Por estos pequeños asombros, mitad escultura, mitad arquitectura, y el resto de las transgresiones que han hecho de él un artista iconoclasta, Miquel Navarro (Mislata, Valencia 1945) ha sido elegido para ocupar el sillón que dejó vacante Juan de Ávalos en la muy canónica Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Ahí es donde entra la sorpresa. Porque en principio, nada puede parecer más opuesto que Navarro y el mundo de las academias. Y sin embargo, ayer estaba radiante después de conocer su elección como nuevo miembro de la institución. Dueño de una vitalidad arrasadora, Navarro celebraba que, de entrada, su nuevo desempeño lo va a obligar a viajar a Madrid periódicamente, una ciudad que ama pero que no podía frecuentar por su exceso de trabajo. "Sé que voy a aprender mucho de mis compañeros y que se va a enriquecer mi mirada sobre las cosas".

¿Qué hace un artista tan innovador como él en un mundo tan formal como la Academia? "Yo aporto un mundo propio", responde, "y creo que no hay que contemplar la institución como algo cerrado. Estudié en la Academia de San Carlos, en Valencia, y lo aprendido no me ha estorbado nunca. Todo lo contrario. Si no condicionan tu obra, lo que enseñan las academias es provechoso".

Él mismo aprendió a dibujar y a esculpir en la Academia valenciana. Empezó su carrera como pintor y grabador y luego derivó a la escultura, aunque también ha trabajado con la fotografía, el cine y la escenografía teatral. "He hecho muchos montajes o instalaciones que nunca hubieran sido posibles sin conocer profundamente las técnicas del dibujo y de la escultura", recuerda.

El reconocimiento coge a Navarro, que donó en 2005 512 obras al IVAM, trabajando en una gran fuente para la Expo de Zaragoza, una intervención en China y exposiciones para Vietnam, Tailandia y Corea. Su candidatura había sido propuesta por Francisco Calvo Serraller, José Luis Sánchez y Julio López.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de enero de 2008