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Bélgica extrema la seguridad tras detener a 14 integristas

La policía desbarata un plan violento para la fuga de un preso de Al Qaeda

El Ministerio del Interior belga ordenó ayer reforzar las medidas de seguridad en la capital del país tras la detención de 14 militantes islamistas que preparaban la evasión de un preso miembro de la red terrorista Al Qaeda. Se trata del tunecino Nizar Trabelsi, encarcelado en Bélgica por la preparación de un atentado contra una base militar que cuenta con fuerzas estadounidenses al este del país.

La unidad antiterrorista de la policía federal y la fiscalía anunciaron ayer en conferencia de prensa un incremento de las medidas de seguridad ante el temor a posibles atentados terroristas, al menos hasta el 2 de enero. El Ministerio de Interior intensificará durante el periodo navideño la presencia policial en las estaciones de metro y de tren, en el aeropuerto, en las calles del centro de Bruselas, y en el tradicional mercado de navideño de la capital. Las autoridades pidieron además a la población serenidad, pero también atención ante posibles incidentes sospechosos. "No excluimos otros actos de violencia. Podría haber atentados terroristas", explicó ayer el primer ministro belga, Guy Verhofstadt.

"Planeaban utilizar armas y explosivos para liberarle ... Ese armamento puede ser utilizado con otros fines en una época del año en la que la gente tiende a concentrarse", indicó ayer la portavoz de la fiscalía belga, Lieve Peines. La fiscalía dijo no tener información precisa sobre la posibilidad de que los sospechosos tramaran nuevos ataques terroristas.

Trabelsi fue condenado en junio de 2004 a 10 años de cárcel por planear, junto a un grupo de militantes islamistas, un ataque contra la base militar de Kleine-Brogel, en la provincia flamenca de Limburgo y donde se encuentran desplegadas fuerzas estadounidenses. El propio Trabelsi confesó sus planes a una periodista belga durante una entrevista grabada. Al entonces sospechoso se le acusaba de querer atentar contra intereses estadounidenses en París. Trabelsi le explicó a la reportera que aquella información era falsa, que en realidad su ataque estaba dirigido a la base militar de Kleine-Brogel. Trabelsi confesó además disponer de un arsenal de explosivos en su casa similar al que utilizó Al Qaeda para atentar contra embajadas estadounidenses en África.

A Trabelsi, ex jugador de fútbol profesional, se le relaciona con el jefe de Al Qaeda, Osama Bin Laden, a quien conoció en Afganistán. "Le quiero mucho. Para mí es como un padre. Hablo mucho con él. Me ha ayudado, me ha dado consejos", dijo Trabelsi durante el juicio en 2004.

Los 14 detenidos que trataban de liberar a Trabelsi fueron interrogados y, según la fiscalía, profesan "una visión extremista del islam".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de diciembre de 2007