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Argelia sellará su frontera terrestre para luchar contra el terrorismo

Una empresa española compite por el blindaje de 6.500 kilómetros

Los inmigrantes subsaharianos siguen entrando en Argelia por su frontera sur, para cruzar a Marruecos o Libia y de ahí intentar dar el salto a Europa. Al Qaeda en el Magreb Islámico introduce buena parte de sus armas en Argelia -la nación árabe más golpeada por el terrorismo después de Irak- a través de la frontera marroquí, según sospechan los expertos argelinos en la lucha antiterrorista. En un país hasta ahora casi inmune a las drogas, la producción y el tráfico han aflorado este año.

Para acabar con las fronteras coladero, Argel ha decidido blindarlas con un sistema de última generación, según revelan fuentes del sector. Su proyecto es el mayor cierre electrónico de confines del mundo.

Los 6.500 kilómetros de fronteras terrestres a los que quiere dar el cerrojazo casi duplican los 3.326 de la línea divisoria entre México y EE UU. Argelia posee fronteras con seis países y con el Sáhara Occidental.

El coste del blindaje, que se inspira en una tecnología militar, será de varios miles de millones de euros, pero Argel, cuyas reservas de divisas rondan los 68.000 millones, no tiene problemas de liquidez. Cinco empresas y consorcios entregaron con sigilo sus ofertas a finales de octubre. El monto de las propuestas no ha sido revelado.

El Estado Mayor de la Defensa, la Gendarmería y la Seguridad Nacional (Policía) las están estudiando. Deberían tomar una decisión a principios de 2008.

El país ha sido troceado en seis regiones fronterizas que, a su vez, se subdividen en otras tantas zonas. Un mando central en Argel centralizará toda la información. El proyecto no incluye las fronteras marítimas cada vez más permeables para los emigrantes clandestinos que zarpan rumbo al sureste de España o Cerdeña.

Entre las empresas que se presentaron a la licitación figura la española Indra, una de las artífices del sistema integrado de vigilancia electrónica (SIVE), que se asoció con la francesa Alcatel. Gracias al SIVE las costas de Andalucía y Canarias están estrechamente controladas.

Los otros cuatro concursantes son el consorcio francés Thales-Communication & Systèmes, el italiano Selex, el alemán EADS y el estadounidense Raytheon.

Durante su reciente visita a Argel, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, hizo lobby a favor de los aspirantes franceses. Argumentó que en los últimos años las empresas francesas apenas consiguieron grandes contratos públicos en Argelia.

"Para el control de fronteras se necesita, allí donde la orografía no plantea problemas, radares cada 20 o 25 kilómetros, cámaras infrarrojo para la oscuridad y otras convencionales que funcionan de día", explica Luis Permuy, director internacional del área de seguridad de Indra.

"Allí donde el relieve es más accidentado es necesario instalar sensores bajo tierra -de forma parecida a las minas antipersonales- que detectan los pasos, los vehículos y hasta los movimientos de un animal", prosigue Permuy.

"Un software permite distinguir en tiempo real si el que se mueve por la zona es un hombre o una bestia", precisa. "A esto se añaden tecnologías complementarias con vehículos y aviones no tripulados y el apoyo de información obtenida por satélite".

Una dificultad añadida es que el sistema deberá ser desplegado en áreas inhóspitas del desierto. Los técnicos que lo instalen tendrán que ir escoltados y con un aparatoso apoyo logístico que incluirá desde tiendas de campaña hasta cocinas ambulantes.

"Por una vez en la vida las desgracias en España, empezando por la de la inmigración irregular, sirven para algo", comenta Permuy. "Poseemos un buen conocimiento operativo del control de fronteras", agrega. "Podemos mostrar al cliente un sistema que funciona de maravilla como el SIVE", el más grande del mundo junto con el que está erigiendo Boeing entre EE UU y México.

Indra tiene además experiencia en otros lugares como la frontera terrestre de Letonia con Rusia y la marítima de Hong Kong.

Otro país árabe, Arabia Saudí, está también licitando el blindaje de sus 885 kilómetros de frontera con Irak. A los sensores electrónicos añadirá una gran obra de ingeniería civil, con muros y fosos, por lo que el coste del proyecto, que tardará seis años en ejecutarse, se estima en más de 8.500 millones de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de diciembre de 2007