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Cuatro regiones de Bolivia desafían a Morales al declarar su autonomía

Las provincias bolivianas de Santa Cruz, Tarija, Pando y Beni, las más ricas de Bolivia, desafiaron ayer al Gobierno del presidente Evo Morales al presentar públicamente los estatutos para su autonomía, mientras en La Paz miles de indígenas celebraban la nueva Constitución, que les otorga autonomías propias y más poder político, que deberá ser sometido a referéndum. Los cuatro departamentos autonomistas suman el 42% del Producto Interior Bruto y cuentan con el 85% de las reservas de hidrocarburos.

Las celebraciones de Santa Cruz, la más rica de las nueve provincias del país, fueron perturbadas por la explosión de un artefacto detonado cerca al Palacio de Justicia de esta. La explosión causó algunos daños pero no heridos ni víctimas, informó la policía.

La autonomía cruceña crea un órgano legislativo, reconoce la figura de un gobernador y da a la región la competencia de defender las tierras. También contempla una policía propia, la facultad de crear impuestos locales y de control de medios de comunicación, según el texto aprobado por la Asamblea de santacruceña.

En el centro de Santa Cruz se vendían camisetas y sombreros con la inscripción "Santa Cruz, ¡autónomo!" a horas de la reunión de una asamblea popular en la que las autoridades planeaban anunciar el nuevo régimen autónomo que después someterán a referéndum entre la población local. En la población rural cruceña de San Julián, campesinos e indígenas inmigrantes y leales al Gobierno organizaron cortes de carretera para mostrar su rechazo a los proyectos autonómicos y aislar a los capitalinos.

"Ellos [los líderes opositores] son soberbios, no estamos de acuerdo en cómo manejan las cosas y no pasarán de aquí", declaró a una emisora Miriam Núñez, dirigente campesina de San Julian.

Mientras, en La Paz, el presidente Morales presenció un multicolor desfile de miles de campesinos e indígenas andinos que festejaban la aprobación el pasado 9 de diciembre del proyecto de Constitución en la Asamblea Constituyente reunida en Oruro. La oposición rechaza el proyecto constitucional por considerar que se cometieron "ilegalidades en su aprobación" y no respeta los resultados de un referéndum de 2006 en el que esas regiones apoyaron la creación de estructuras autonómicas.

Morales ratificó que no se permitirá ninguna "separación de Bolivia" y dijo que está seguro de que las Fuerzas Armadas no se prestarán a un golpe de estado que, a su juicio, promueven grupos de "autonomistas separatistas", informa Efe.

El presidente de Bolivia dijo que la "última batalla" para la aprobación de la nueva Constitución será el referéndum al que "algunos terratenientes no quieren someterse porque anticipadamente también saben que van a perder".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de diciembre de 2007